Las voces que faltaban: el nuevo mapa del rock argentino travesti/trans
La historia se abre como una flor en primavera a quien sabe mirarla. Está pasando. Ahora mismo. Por primera vez en el rock argentino hay una escena consolidada de bandas y solistas travesti/trans generando sus discos, sus recitales, sus alianzas, su circuito de visibilidad y su propia cosmovisión contando sus historias de vida en primera persona en sus canciones. Algo hasta aquí inédito, porque era una narrativa que estaba ausente del imaginario del rock argentino. Conformada y pensada desde un territorio de autopercepción y confrontación político-existencial (“al clóset no volvemos nunca más”, como remarca una de las consignas más populares del movimiento LGBTQ+), se trata de una camada de artistas que irrumpen por asalto, destruyendo el hartazgo de la espera por una aceptación o incorporación que nunca llegaba desde el mainstream, en un espacio de recambio generacional en la música de Argentina.
Si uno revisa la historia cultural de las últimas décadas en esta parte del mundo, hubo varios hitos que colaboraron e impulsaron para llegar a este presente. En abril de 1996 se realiza en Rosario el Primer Encuentro Nacional Lésbico, Gay, Travesti, Transexual y Transgénero, lo que representó un quiebre de visibilidad en la militancia LGTB+ del país y de la región. La serie de recitales que hacia fines del 96 llevaron adelante Fun People y She Devils, entre otros, al que llamaron Hardcore Gay Antifascista y creó una heterotopia queer y derivó el split El aborto ilegal asesina mi libertad, un hito en la conjunción de música y política. El festival Fiesta Homocore de principio de 2000 que planteaba en sus flyers preguntas desafiantes sobre lo que hacían estas bandas: “¿Putocore? ¿Lesbopunk? ¿Rock travesti?”. La salida del fanzine Homoxidal 500 en el período 2001-2003, fundamental para el movimiento LGTB argento del siglo XXI. Y la edición en 2000 del compilado Perversos Desviados E Invertidos, publicado por Sebo Discos (“Homo rebelde, únete”, era su lema), que reunía a cuatro bandas de homocore “convencidas de no suscribir a la sexualidad de la mayoría”: The Haggard, Islam, Limp Wrist y She Devils [quien desee profundizar en lo anterior puede recurrir al extraordinario ensayo Ninguna línea recta (Alcohol & Fotocopias/Tren en movimiento) de Nicolás Cuello y Lucas Disalvo. Desde hace varios años gira por Buenos Aires el Festival Desakato (“Festival de bandas conformadas por feminidades y disidencias”, se definen en sus redes sociales), y se le suma, desde marzo de este año, el Festival Invasión Travesti, haciendo una referencia clara al clásico compilado Invasión 88, con este line-up: Las Grasas Trans, Jugo de Basura, Vomitan Glitter, Venenita, Esto Es Un Cuchillo, Trola y Anikke. Lo que indica la consolidación de un territorio, siempre en movimiento de apertura, para el encuentro de la música y la comunidad queer. Pero para entenderlo en su verdadera magnitud hay que acercarse un poco más.
En un estudio de Parque Patricios conocido como El Precioso nos encontramos con Julianne Mosca, que en su Instagram se define como “travesti, tanguera y punk” y, además, es profesora de piano. Lleva adelante su proyecto musical solista Venenita. En 2024 sacó su primer disco, Lo triste no quita lo puta (“el disco que yo necesitaba escuchar, pero en mi adolescencia”), y en 2025 sacó un álbum, a dúo junto al inquieto músico y productor Danzi, llamado 2 noches de vida. Cuenta lo siguiente sobre su historia: “Mi trasfondo viene de haber estudiado piano clásico y a la vez, en paralelo, siempre fui muy punk. Hace algunos años empecé con Venenita por tener un lado punk, pero también tiene mucho rock nacional. Estoy muy interpelada por Charly García, pero en versión travesti. A mí me encantan Mozart, Brahms, Chopin, y también Flema y Viejas Locas”. Venenita, que vive entre Berlín (donde se gana la vida como programadora) y Buenos Aires, es una de las artistas que organizaron el Festival Invasión Travesti. Explica sus motivaciones: “Somos bandas que tenemos integrantes travestis, trans y no binaries, a veces un integrante, a veces más. Además de eso, cantamos sobre nuestras vivencias, sobre las cosas que nos pasan como personas trans. Yo tenía un montón de vivencias en las que durante mucho tiempo me sentí muy sola, y probablemente otras personas se estén sintiendo solas. Cuando te sentís así y escuchás una canción que te habla, te hace toda la diferencia, es impresionante. Siendo travesti, una tiene vivencias que son muy específicas y especiales, y está bueno en todos los sentidos compartir y cantar sobre eso, y compartirlo. Te puede cambiar el mundo. Está bueno que personas que no son travestis ni trans sepan sobre esto”.

La música de Esto Es Un Cuchillo se mueve entre el rock, el punk y el hardcore. Es terriblemente política desde sus letras, su actitud y la manera de pararse en el escenario. Su cantante se hace llamar Pepi y cuenta, vía meet, sobre el porqué de esta escena en este momento histórico: “Nos unimos porque no queremos que nos maten, queremos seguir teniendo voz, queremos seguir yendo a lugares a tocar. Creo que es muy importante todo lo que tenemos para decir, que es nuestra existencia, básicamente. Plantarnos y decir: ‘Estamos, existimos, somos’. Necesitamos también derechos que están ganados y no perderlos. La música que hacemos plasma estas ideas que tenemos. Es inminente la unión de las personas en este aspecto, y poder generar espacios seguros y ganar espacios donde no nos quieren, porque la realidad es que están ganando ellos, nos guste o no, están ganando ellos hoy en día”.
Pepi dice que Nekro y Fun People le salvaron la vida. Pero no tiene mayores referentes en la música porque ahí, en el rock argentino, no hay muchas disidencias donde encontrar un espejo en el que mirarse. De allí que sostenga que sus mayores maestros son sus amistades. Esto resuena con lo que me había dicho unos días antes Venenita: “Una termina convirtiéndose en su propia madre, padre y maestra, porque hay mucho de autoeducación en nuestra vida”. Pienso y me resuena a una canción, “Volver a volver”, de Gabo Ferro, cuando dice: “Seré mi propia madre y así voy a aprender/ que irse es volver a volver”. Según la opinión de Pepi, no hay muchas referencias para las disidencias más allá de las redes de afecto que ellas mismas tejen, porque “vivimos en un sistema patriarcal y machista. El hombre marca el territorio todo el tiempo. Y esto también sucede en el ambiente artístico, pasa siempre. Yo hoy en día tengo una imagen más masculina, no entienden si soy hombre o mujer, así que noto cómo me hablan de otra forma, como que mi presencia tiene otra importancia. Si me leen varón, me escuchan mucho más que si me leen mujer. Y eso en el arte pasa y la realidad es esa. Si bien el arte es lo más primitivo que tenemos, se hizo un negocio del arte, entonces no entran las disidencias, no entran las personas marginales, porque teóricamente no tienen la capacidad de entendimiento o no tienen las herramientas, cuando en realidad el arte puede ser muy amplio”.

Giovi Novello tiene una foto en su entrada de Wikipedia en que se lo ve con un cartel que dice: “Niñe trans. No voy a parar hasta que el mundo sea tu espacio seguro”. Es activista trans y coordinador en la Asociación Civil de Varones Trans y No Binaries de Santa Fe, la ciudad que lo vio nacer en 1984. En 2024 sacó un libro autobiográfico, El secreto más profundo (Planeta), donde cuenta su experiencia al transicionar de género. Canta en la banda Vomitan Glitter desde hace unos años, aunque está en la música desde los 17. En mayo sacaron una nueva canción, “Alegría”, que dice en un momento: “Sé que hay miedos en el viento, que también hay pesadillas/Quiero que sepas no es eterno, también hay mucha alegría”. Ahora vive en Buenos Aires. Y me cuenta sobre las complejidad de salir adelante con una propuesta disidente: “Vos venís con una propuesta de una banda de la disidencia, pero después terminás compartiendo escenarios con una heteronorma que a la vez no tiene mucho que ver con el rock me parece. La escena que se está gestando es volver a la raíz del rock. No puede ser un espacio fascista, no puede ser expulsivo. Tiene que ser un espacio realmente disidente más allá de si las corporalidades en el escenario son travesti/trans o no, pero acá venimos nosotros a poner nuestras corporalidades travesti/trans para tomar un poco el protagonismo de eso y sobre todo para dar puestos de trabajo. Porque de repente estamos los artistas, pero también está la travesti que te corta la entrada en la puerta, la que te prepara el trago, la que va a pasar música. Entonces damos vuelta un poco las cosas y dejamos de mirarlo todo desde abajo todo el tiempo con el deseo de pertenecer y creyendo que no podemos pertenecer solo por ser personas trans. Siempre fue muy cerrado el ambiente del rock, y a nivel mainstream ni hablar”.
Vomitan Glitter nace luego de la pandemia que no solo transformó la tierra, sino que le dio a Giovi Novello el tiempo y el espacio de hacer su transición de género. Y ese fue el caudal de experiencias que nutrieron sus primeras canciones: “Hablaba de lo que me iba pasando. Un día me despertaba y tenía otra cara, otro día tenía otra voz, otro día me había salido una barba, me estaba encontrando con otra fisonomía, con algo que no conocía y que a la vez lo conocía de toda mi vida porque siempre me sentí así. Entonces, todas las canciones eran sobre eso y me empezaron a escribir pibes trans por Instagram de un montón de lugares del mundo diciéndome ‘al fin una banda que cuenta algo que me representa’”.

Considerando que pertenece a una escena travesti/trans que ya está en movimiento, Giovi es optimista y sabe que lo suyo es el futuro: “No sé si vivimos en el mejor momento o en el peor, siento que las cosas giran todo el tiempo, y que hoy en día Capital Federal tampoco termina siendo el lugar más amigable del mundo para hacer punk siendo travesti. Me parece que ahí está la resistencia, y que de repente salgan estas escenas autogestivas tiene que ver con que el espacio no está, así que lo vamos a hacer y sostener. La herramienta que nosotros tenemos es esta y la vamos a usar”.



















