Katteyes: Empoderamiento, resiliencia y éxito
Fernanda Villalobos es un claro ejemplo de perseverancia, pasión y fortaleza. Criada en la comuna de Conchalí, Chile, en el seno de una familia humilde, descubrió desde muy temprana edad que tenía algo especial que compartir con el mundo. A los 13 años comenzó a crear contenido en Musical.ly, plataforma que años más tarde se convertiría en TikTok. Lo que comenzó como un sueño de adolescencia pronto se transformó en el inicio de una trayectoria extraordinaria. Con un carisma arrollador, una personalidad que conquistaba a quienes la seguían y, sobre todo, unas inmensas ganas de salir adelante, Fernanda logró abrirse camino en medio de una creciente generación de creadores de contenido. Su historia demuestra que el origen no determina el destino. Desde Conchalí y con apenas 13 años, comenzó a construir, paso a paso, una carrera que terminaría convirtiéndola en una figura única dentro de su generación.
Sus primeros pasos en internet no tardaron en convertirse en una historia de crecimiento y conexión. Con el paso de los años, Fernanda logró construir una comunidad fiel que creció junto a ella y que hoy se traduce en una impresionante audiencia de 12.8 millones de seguidores en Instagram y 45.1 millones en TikTok. Pero detrás de esas cifras existe una visión mucho más profunda: para Fernanda, las limitaciones no son fronteras, sino desafíos que pueden superarse. Esa convicción la impulsó a perseguir uno de sus sueños más grandes desde niña: convertirse en artista. Sin embargo, el camino hacia ese sueño no ha estado exento de dificultades. Detrás del éxito, las luces y los millones de seguidores también han existido momentos de incertidumbre, tropiezos y duras batallas personales. Una cuesta arriba marcada, en buena parte, por desafíos relacionados con su salud mental, que la han obligado a enfrentarse no solo al mundo exterior, sino también a sus propias luchas internas.
Dejó atrás el nombre de Iamferv para convertirse en Katteyes, consolidándose como una de las artistas chilenas con mayor proyección internacional. Comenzó su camino en la música a los 18 años y, aunque una pausa de un año puso su carrera en espera, nunca logró detener su sueño; por el contrario, volvió con más fuerza y determinación. Su álbum debut, Deseo, se posicionó entre los proyectos femeninos latinos más exitosos de 2026, superando los 400 millones de reproducciones en plataformas y más de 600 millones en YouTube. Compartiendo espacio con artistas como Bad Gyal, Anitta, Kenia OS y Luísa Sonza, Katteyes demuestra que su propuesta musical llegó para trascender fronteras.
Este proyecto fue apenas la carta de presentación de Katteyes y uno de los primeros grandes hitos de su regreso a la música. Para ella, su carrera se construye sobre pilares fundamentales: la salud mental, el trabajo en equipo y, sobre todo, creer en sí misma. Y esto es solo el comienzo. Katteyes continúa dando pasos firmes con un objetivo claro: llevar el nombre de Chile cada vez más lejos y demostrar que los sueños, cuando se persiguen con pasión y determinación, no conocen fronteras.
Lee aquí nuestra entrevista completa con Katteyes:
Creo que las entrevistas, o en su mayoría, se centran en la figura artística y se quedan en lo superficial, que queda en cámaras o en lo que vende. Pero me interesa saber y me gustaría iniciar con un: ¿Cómo estás? ¿Cómo se encuentra Fernanda Villalobos?
No sé cuándo fue la última vez que me preguntaron eso, de una forma genuina [Risa nerviosa]. He estado descubriendo todo lo que conlleva ser artista dentro de lo que ha sido el año pasado y este año. Es un sube y baja de emociones. El lado bueno es cuando te está yendo bien. Lo que más me gusta de hacer música es crear, pero también hay un lado negativo, que son las frustraciones de cuando tienes muchas cosas encima y no sabes qué tienes que hacer. Yo he estado descubriéndome, pero también he estado descubriendo cómo se siente mi equipo. La verdad es que ha sido bastante entretenido, pero también una aventura estos dos últimos años desde que volví a sacar música. Por ahora, podría decir que me siento muy bien y plena.
Mi pregunta es genuina debido a que te mostraste real en redes sociales con un mensaje diciendo que cada vez más pierdes el gusto de hacer música. Cuéntame sobre este sentimiento y lo que te llevó a externarlo.
Yo sentía en esos momentos que hacía cosas que quizá no estaba sintiendo del todo. Yo vengo de crear contenido; del mundo de TikTok y de ser influencer, entonces a mí me gusta mucho ver estadísticamente los resultados y que el trabajo está yendo hacia algún lugar. Pero llegó un momento en el que no sabía a lo que le estaba trabajando o lo que iba a venir después. Sentí que ese miedo e indecisiones que pasaron por mi cabeza, terminó siendo en mucha incertidumbre para mí en lo que iba a pasar. Creo que fue un momento de colapso mental. Pero ya recapacité conmigo misma. Al final, también creo que eso le gusta a la gente: verme real y que no todo es un mundo de colores. Una realmente está teniendo frustraciones como cualquier otra persona, y no por ser un personaje público tenemos que ser un robot con una sonrisa de oreja a oreja todo el tiempo. Con mi recapacitación, me dije que no debería de estarme quejando porque con mi gente, con todos lo que me han dado y convertido en lo que soy. Más que mostrarles mi frustración, entendí que no puedo enseñar ese tipo de frustraciones; puedo mostrar cuando me sienta triste por otra cosa, pero no por culpa de mi trabajo, porque gracias a la gente es que mi trabajo funciona. Fue una recapacitación.
Me encanta esta faceta de los artistas en los que esta nueva era les da la fuerza de mostrarse como seres humanos y no como héroes que por mucho tiempo las personas creyeron que eran. Al final, es una realidad que necesita el público y la industria.
Total. Igualmente, en ningún momento quise minimizar el trabajo de otras personas porque creo que se malinterpretó y se sintió como que me estoy quejando de mi vida, cuando hay gente con trabajos mucho más pesados y horas laborales más complejas. Jamás quise minimizar eso, solo quise mostrar que yo también tengo complejidades en mi vida, solo que se malinterpretó de una manera. El significado principal era la salud mental. Así tengas la vida resuelta y tengas un montón de privilegios, no vas a ser feliz si no tienes una buena salud mental. Todos deberíamos tener el mismo valor de la salud mental.
Por eso me parecía importante platicar de esta situación contigo, porque mucha gente no entendió bien el mensaje sobre la importancia de la salud mental.
Mil gracias.
¿Ya no tienes el sentimiento de querer dejar la música?
No, no, no. Para nada [Risas]. Me encanta lo que hago: la música, bailar y todo. Sí fue un momento de recapacitar hacía dónde estoy yendo hacia dónde quiero llegar. Tuve que volver a tomar conversaciones con mi equipo y sentirme cercana con todos para que me ayuden a llegar a donde quiero. Quiero que todas las opiniones sean escuchadas. Siempre he sentido que mi equipo me ha apoyado en mis decisiones, así que esto no ha sido nada difícil. Pero sí cambié mis decisiones que tenía en el momento.
¿Qué es lo que ha hecho mantener tu fuerza y convicción en lo que alguna vez fue tu sueño? Eso que no te deja rendirte.
Ufffff. Cuando tenía 16 años, recuerdo que estaba en la playa en la casa de mi abuela y no tenía ni idea de qué se trataba las manifestaciones y el universo, en lo absoluto. Me compré un libro que se llama El secreto. Ese libro cambió mis creencias limitantes, y comencé a sentir que con 16 años yo me podía comer el mundo. Creía que todo lo que soñara se me iba a dar. Fue tanto el poder de manifestación y el poder que tenía en mí misma que me ayudó a complir mis sueños. Comencé a tener alternativas y a tomar las oportunidades que Dios me puso en esos momentos para ir hacia mi cometido. Cada vez que me siento perdida, o cuando estoy viviendo muy rápido y se me olvida sentir, agarro mi libro y regreso a mis creencias. Me recuerda que nunca me debo poner límites.
Tanto así que pasaste de ser TikToker a una de las artistas más escuchadas y reconocidas de Chile. ¿Cómo te sientes con eso? ¿Qué se siente representar a tu país a un nivel internacional?
Es algo que siempre me propuse, desde muy pequeña. Me encanta Chile, mi país, la gente y todo lo que lo conforma. Nunca lo cambiaría. Una de mis metas personales era que la gente de acá se sintiera orgullosa de mí. Me lo propuse, trabaje, trabaje y trabaje, hasta que la gente de acá vio que me lo tomé en serio y tomaron en cuenta mi esfuerzo y trabajo, que me la empezaron a dar poco a poco. Siento que si todo hubiese sido de la noche a la mañana, y no me hubiese puesto a trabajar, la gente diría que fue muy fácil, pero la verdad es que el cambio de influencer a artista fue lento. Todo lo que construí como influencer lo hice sola, no fue gracias a ningún privilegio porque yo vengo de una familia muy humilde de Chile. Me fui a los 16 años de mi casa para trabajar a México, después a Estados Unidos. Cuando la gente ve eso en entrevistas, entiende un poco de dónde vengo y me familiariza más.
¿Crees que ha sido difícil el cambio de influencer a artista?
Lo que se me ha hecho pesado es llevar las dos vidas. Siento que ser artista requiere todo tu tiempo y toda tu dedicación. Entonces, ser artista y ser influencer, tengo que esforzarme el doble porque tengo que estar haciendo música, entrevistas, ensayos, visuales y más cosas, mientras grabo contenido, y que sea contenido orgánico, no sólo contenido para mis canciones o que sea publicidad, porque al final tengo una comunidad muy linda. Llevar esas dos vidas se me ha hecho difícil, pero lograble. Siento que es una herramienta muy grande. Más que perjudicarme el antes solo ser influencer, me ha ayudado.
¿Cómo fue tu regreso a la música? ¿Hubo emoción, miedo, incertidumbre?
Yo empecé a sacar música en el 2023. Estaba yendo a estudios en Chile y me quedaba en casa de mi abuela trabajando, pero en 2024 no pude sacar nada de música. Fue un año muy difícil emocionalmente porque tenía una relación tóxica; lo único que pude hacer en ese año era grabar videos y solo me pude dedicar a eso. Tenía unos problemas de contrato en esos momentos. En el 2025, apenas termino mi relación tóxica y salgo de ese contrato, todo cambió. Al dejar los malos hábitos y la toxicidad, puse mi energía en mí en vez de ponérsela a otra persona. Dios me destapó un montón de bendiciones y oportunidades. Ahí fue cuando empecé a sacar música y que todo se empezó a dar y a fluir. En el 2024 nada se podía dar porque mi energía estaba puesta en alguien más. Apenas me recuperé como mujer y todo cambió. Solo comencé a ser segura de mí misma, a elevar mi autoestima y dejé de darle todo a un narcisista, y Dios me dio lo que realmente era para mí. Fue increíble. Es un momento en el que te quitas la ceguera y por fin puedes ver lo que el mundo tiene para ti; antes no lo podías ver porque estabas viendo a alguien más.
Desde que regresaste a la música, ¿sientes que tu éxito ha pasado muy rápido? ¿Cómo lo vives?
Siento que rápido rápido no ha sido. Hago música desde los 14 años. En 2023, que ya tenía 18 años, me dediqué a hacer un montón de música, y en 2024 también. Estuve haciendo un montón de música pero no la podía sacar. Era mucho más frustrante hacer esa música y no poder sacarla. Iba al estudio a trabajar con la mentalidad de que no iba a poder sacar el trabajo que hiciera, pero también pensaba que el día de mañana podría hacerlo y quería estar preparada para ese momento. Quería ir a Chile y agarrar todo el sonido chileno, que fuera muy mi esencia. No quería hacerme una popstar o irme al rock. Me pregunté: ‘¿Qué es lo que realmente me llena?’. Pasé por un montón de estilos musicales: trap, alternativo, R&B, dancehall, de todo. Llegó un momento en el que encontré lo que me hacía sentir cómoda y hacía que mis melodías fluyeran. Todo hacía sentido cuando empecé a hacer reggaetón. La gente me dice que me estoy apropiando de algo, pero, ¿cómo me puedo apropiar de un sonido que escucho desde los 12 años? No es que me apropie de algo, estoy inspirándome para crear algo que es 100% mío.
El que trabajaras en silencio te dio la oportunidad de lanzar tu álbum debut, Deseo, a los pocos meses de tu regreso a la música.
Así es. Yo he de tener 115 canciones, pero en el álbum solo salieron 10. Imagínate. Yo creía que muchas de esas canciones no servían para nada, pero la verdad es que sí me sirvieron para practicar y hacerme mejor como artista. De todas esas, agarramos las mejores. He estado haciendo música desde los 18 años.
También hablando de Chile, ¿qué opinas de la escena musical de la región?
Siento que falta más apoyo en las mujeres. Creo que el género masculino ya está más sólido, pero hace falta mucho más apoyo en la escena femenina urbana, así como voces femeninas para que la gente pueda escucharlas. Esto es algo que quiero implementar, por eso hace poco grabé con Loyaltty, una mujer urbana acá de Chile que le mete demasiado. Ella trabaja muchísimo: todos los fines de semana tiene shows y mil cosas. Aún siento que hace falta mucha música femenina a niveles internacionales. Me quería proponer eso para el siguiente año: darme a conocer full internacionalmente y que mi voz se escuche, una mujer cantando reggaetón, porque no solo los hombres puedes romperla al cantar reggaetón.
Al mismo tiempo, me encanta la escena en Chile. Todos nos apoyamos muchísimo, hay un montón de talento y sonidos nuevos. Todos los días sale alguien nuevo con propuestas nuevas. Me gusta que finalmente Chile está escuchando música chilena. Cuando era pequeña, se daba que solo escuchábamos música internacional. Habían exponentes, pero quizá en otros géneros que estaban pasando. Escuchábamos mucha música de Argentina, Colombia, Puerto Rico y otros países, pero hacía falta que los chilenos escucharan de Chile. Me gusta lo que está pasando con la escena urbana de Chile.
Algo que también me gusta de mis colegas es que todos venimos de abajo, todos hemos hecho el mismo recorrido, por decirlo así. Todos somos súper trabajadores. Obvio habrá uno que otro que está medio loquito [Risas], pero le ponen mucho esfuerzo en la música y se nota en todo su proyecto. Se ve en todo lo que hacemos que queremos que lo nacional sea igual que lo internacional, no menos. Hubo un momento donde lo chileno se minimizaba mucho, y nos minimizabamos mucho, como que el talento internacional era mejor. Ahora, mis colegas y yo queremos demostrar que somos iguales o mejores. Queremos estar al mismo nivel que los artistas globales. Para allá es a donde queremos ir.
¿Algunos artistas que nos puedas recomendar de Chile?
Ufffff. Me encanta Lua Lacruz, ella es divina; me ayuda a componer, pero tiene un proyecto musical que es súper lindo y acaba de sacar un álbum. Su novio, Cris Melej, también es un súper artista y tiene un proyecto muy lindo. Hace poco conocí a Ober, y él hace R&B y es un poco experimental y alternativo, se me hace muy bueno. Estos son los artistas que me gustaría recomendar.
Para ir finalizando. ¿Qué te gustaría agregar, Katt?
Me gustaría hacer una mención especial a mi comuna que se llama Conchalí en Chile. Es una comuna que no es pobre, pero tampoco es clase alta ni privilegiada, es común y corriente. Me gustaría motivar a todos los niños que vienen de abajo y de familias humildes para que persigan sus sueños y que demuestren lo que tienen en su corazón y dentro de sí mismos. Siento que la misma sociedad te hace limitarte y creer que no eres suficiente y capaz, pero el talento puede salir de cualquier lugar, así como el esfuerzo. Si se lo proponen, pueden cumplir sus metas.



















