Indio Solari: “Cuando tenés una enfermedad así, el reloj empieza a funcionar”
En marzo de 2016, el Indio Solari anunció públicamente que padecía párkinson frente a más de 200.000 personas en Tandil. Meses después, en una extensa entrevista con Rolling Stone para el Anuario 2016, el músico habló con una franqueza poco habitual sobre el impacto de la enfermedad en su vida y sobre la forma en que empezó a pensar el paso del tiempo, la muerte y el legado.
“Cuando tenés una enfermedad así, el reloj empieza a funcionar”, dijo entonces. La frase sintetizaba el modo en que atravesaba el diagnóstico de párkinson rígido, una condición para la que —según explicaba— no existía cura. Desde su casa de Parque Leloir relató la estricta rutina que había incorporado para combatir el avance de la enfermedad: clases de yoga, sesiones de kinesiología, controles médicos y natación diaria.

Pero más allá de los cambios físicos, la enfermedad también modificó su mirada sobre el futuro. En aquella conversación reconoció que cada presentación en vivo se había convertido en un desafío. “Cada directo es una prueba, por eso digo que no tengo un futuro muy largo. Al menos arriba del escenario. Para esta enfermedad todavía no hay cura, te mantienen, medianamente”.
Uno de los momentos más reveladores de aquella entrevista surgió cuando habló de David Bowie y de Blackstar, el disco que el artista británico publicó apenas dos días antes de morir, en enero de 2016. Para Solari, esa obra representaba una forma excepcional de enfrentar el final.
“La última obra debe ser impresionante, cuando no tengo nada que perder. Y eso es lo que hizo Bowie, una obra maestra”, afirmó. “Un tipo que hizo gala de su belleza, explotándola toda la vida, que de pronto se pone una máscara y se la saca… Es una maravilla, una liberación total. ‘¡Es mi última obra!’”, reflexionaba el Indio en la entrevista.














