Judeline le dice adiós a Bodhiria para emprender su búsqueda de inspiración
Judeline se acaba de despedir de Bodhiria, su álbum de 2024 que marcó una etapa musical y artística llena de hitos tanto a nivel nacional, como a nivel internacional. Entre sus muchos logros se encuentran una gira extensa que la llevó a pisar grandes escenarios como Coachella, colaboraciones históricas con artistas como Karol G y su debut actoral en La bola negra, pero como todo lo que inicia tiene su final, tras la era del disco llega la era de la inspiración.
Te puede interesar:
La cantante y compositora andaluza afirma que ha llegado el momento de vivir experiencias más cotidianas para poder encontrar los hilos de los que tirará para su segundo álbum de estudio, un trabajo que todavía no existe y para el que se tomará el tiempo necesario. Para hacer más amena la espera, este año Judeline ha compartido tres canciones: ‘pequeñita!’, ‘BESITO’ y más recientemente ‘La falda’, esta última siendo un homenaje más directo a sus raíces. Además de su sonido flamenco, el tema incluye un sample de la banda sonora de Amélie, mientras que el vídeo musical cuenta con la participación de Rossy de Palma y Diego Calva, y hace referencia a Penélope Cruz y a Javier Bardem en Jamón, jamón y al arte de Julio Romero de Torres.
En esta conversación, la artista habla sobre su participación en el filme más reciente de Javier Ambrossi y Javier Calvo (Los Javis), su deseo de continuar trabajando en bandas sonoras, la importancia de tener a Andalucía siempre presente y lo que vendrá al haberse despedido de Bodhiria.
Me gustó mucho esta versión a capela de ‘Soldadito Español’ que cantaste en La Revuelta. ¿Cómo terminaste involucrada en el proyecto de La bola negra?
Fue super guay. Fue el año pasado alrededor de septiembre u octubre. Hace un año Los Javis pensaron en mí para el papel que hago en la parte chiquitita de La bola negra. En el proceso del guion y de los ensayos me pidieron que cantara ‘Soldadito Español’ en el comienzo de la película. Fue muy especial, la verdad, estoy super agradecida con ellos por la oportunidad.
Pensé que había sido primero la canción y luego el cameo.
No, no, pareciera, pero fue al revés.
¿Cómo te sentiste actuando por primera vez?
Me gustó mucho, la verdad. No conocía esa parte de mí. La disfruté un montón. Ellos me dirigieron super bien, fue super bonito allá en la nieve. Fue muy mágico y… No sé, me han despertado una curiosidad y una cosa por la actuación que no conocía.
Esta versión del ‘Soldadito Español’ es bien distinta a la original. Solamente con el cambio de tonalidad y de tempo ya adquiere otro significado. ¿Qué buscaban junto a Raül Refree con esta versión?
Creo que lo llevan a un lado más reivindicativo y de izquierdas. En la película le dan un significado más alejado de algo que estaba más asociado en su momento. Es muy lindo el contexto de la película en el que la canción suena.
¿Qué tanto dejaste de ti en este proyecto?
La verdad es que me dejé llevar bastante por Raül Refree tanto como Los Javis. No tomé tantas decisiones. No puse tanto de mí. Bueno, sí puse cuando tuve que grabar. Venía de un concierto, vine sin dormir, me recogieron el mismo día porque no me daba tiempo, estaba en medio de ensayos. Así que fue un gran sacrificio para mí el día de rodaje que hice porque estaba en las semanas más ocupadas de mi vida.
Lo que viene siendo musicalmente, me dirigieron y yo puse esa parte de mí que era la voz y poco más.
¿Sentiste algún tipo de conexión con Andalucía teniendo en cuenta que La bola negra está basada en una obra de Lorca?
Sí, full. Además, yo tenía que poner acento granaíno, que es esta parte de Andalucía y también lo grabamos en Andalucía, lo grabamos en Sierra Nevada. Obviamente, Lorca es, yo diría, mi poeta favorito y su historia… Creo que el sentimiento tan especial que tenemos los andaluces hacia Lorca significa mucho y obvio aparecer en una película que hace un homenaje tan bonito es un super honor.
Qué bonito. ¿Esta no es la primera vez que formas parte de una banda sonora de un proyecto cinematográfico? El año pasado también pusiste tu granito de arena en Tron: Ares junto a Nine Inch Nails. ¿Qué se te quedó grabado de ese trabajo?
Fue increíble, la verdad. Yo nunca había visto Tron antes. Cuando Nine Inch Nails me propuso participar con ellos y que necesitaban una voz femenina para ese momento, fue muy especial que contaran conmigo y les estoy eternamente agradecida. Me hace mucha ilusión, en general, que mi voz suene en una película donde sale Evan Peters, la verdad. O sea, yo casi me muero.
¿Te gustaría seguir haciendo parte de bandas sonoras?
Sí, es uno de mis sueños. Me encantaría hacer una completa, hacer un álbum completo, me gusta mucho.
Sí, tienes una sensibilidad con los instrumentales. Yo lo pensaba con los samples, por ejemplo, aquí en ‘La Falda’ sampleas a Yann Tiersen de Amélie. Y también en ‘com você’ sampleas a Jerry Rivera, que pareciera de un género súper distante a la música que tú haces, pero ahí está.
Sí.
Entonces, ¿qué es lo que disfrutas de darte la tarea de incorporar estas cositas en tus canciones?
Bueno, me divierte jugar con los géneros, referenciar melodías o momentos y sonidos de canciones que están muy asociadas a un género o a un tiempo y llevarlos a mi terreno. Me divierto mucho, al final es como pintar y utilizar muchos colores. Lo de Yann Tiersen salió así y estoy demasiado contenta del resultado.
Cuéntame, ¿qué hay detrás de ‘La Falda’? Es una canción bien flamenca en su sonido, pero también es bien atrevida en su letra.
Sí, la verdad que es bastante pícara. Pero me he soltado, me he dejado, no me he juzgado a mí misma a la hora de escribirlo. Me divertí mucho escribiéndolo. Me puse un poco más rapera, dejé salir esa parte de mí y estoy expectante a ver lo que la gente siente con la canción, yo creo que va a ir bien.
¿Por qué quisiste incorporar este puente más rapeadito en la canción? Creo que no te había escuchado cantar de esa forma.
Sí, es un registro que no he utilizado tanto. O sea, sí lo he utilizado mucho, pero me ha dado un poco de vergüenza terminar sacando las canciones, pero siempre ha estado un poco ahí. Supongo que lo utilizaré más ahora que he abierto esta ventana, la verdad.
También has dicho que Rossy de Palma es tu ídola y que incluso te gustaría ser como ella de mayor, ¿cómo lograste que estuviera en el video musical?
Ella siempre ha sido muy linda conmigo y me apoyo mucho en ella, tenemos una relación muy bonita. Entonces, le escribí, ella quiso tener ese momento en el videoclip y venir el día del rodaje. Estoy super agradecida con ella y con Diego Calva. Los dos me salvaron la vida y estoy super contenta con el resultado.
¿Por qué dices que te salvaron la vida?
Porque estaba un poco agobiada con quién iba a salir en el vídeo, quería que fueran personas que yo de verdad admire y que sean muy especiales. Admiro demasiado a Diego Calva como actor; admiro demasiado a Rossy de Palma como ícono. Entonces, que ellos dos estén en el vídeo conmigo era lo más especial y lo que a mí me dejó tranquila a la hora de ir al rodaje.
¿Qué historia querías contar con el video?
Yo creo que quería llevar un poco Andalucía al vídeo y contarlo de una manera un poco pícara y tensa. Es como un romance, pero es un poco… Para mí, tiene un toque humorístico también, como que el chico se esté arrastrando, que, de pronto, la patada en la cabeza y no sé qué. Tiene un toque muy juvenil en mi opinión y es como este roneo. Creo que cuando uno es más joven y le gusta alguien, tiene esta forma de interactuar y de que le guste el otro, pero como de niño pequeño.
Siempre me ha hecho gracia y queríamos mostrarlo un poco en el vídeo, también referenciando mucho a Penélope Cruz y a Javier Bardem en Jamón, jamón. También referenciamos un cuadro de Julio Romero de Torres, que es un pintor andaluz increíble. Al final, como el beat es de Yann Tiersen, el sample es tan cinematográfico, queríamos que se viera un poco de cine también en el vídeo.
¿Qué tan importante es para ti reflejar tu identidad andaluza en tu música y en todo lo que haces?
Me gustaría tenerlo cada vez más presente y me gustaría llevar a Andalucía a un lugar muy especial. Me gustaría llevar a Andalucía a un momento internacional. Para mí, la cultura de Andalucía es algo único en el mundo. Yo, antes que cualquier cosa, soy andaluza. Entonces, está muy presente en mí, lo extraño mucho, creo que hay tantas cosas que se pueden contar dentro de Andalucía tan bonitas. Si yo no fuera andaluza, mi música sería completamente distinta.

Este año has publicado tres singles, está ‘pequeñita!’, ‘BESITO’ y ahora ‘La Falda’. Todos son muy distintos entre sí y esto no es ninguna sorpresa proviniendo de ti. Has dicho que ‘BESITO’ pertenece al imaginario de VERANO SAUDADE, entonces, ¿a qué pertenece ‘La Falda’?
‘La Falda’ no pertenece todavía a nada, me refiero a que no existe a lo que pertenece. Sí estoy en el proceso de crear mucho, inspirándome un montón, pero a lo que vendría perteneciendo ‘La Falda’ le queda mucho todavía. Por ahora no pertenece a nada. Sí siento que es el comienzo de algo, pero no tiene por qué pertenecer a nada aún.
Tú siempre has mantenido este secretismo respecto a lo que vendrá luego de Bodhiria. Has dicho en varias ocasiones que tienes claro lo que quieres para tu segundo álbum, pero en ningún momento has dicho a qué te refieres o has dado detalles al respecto…
Es que siendo super honesta, estoy en el proceso. Ahora te puedo decir lo que quiero que sea, pero el mes que viene voy a cambiar de opinión. Solamente se va a saber exactamente qué es hasta que quede un poco para que salga el disco y todavía queda muchísimo para eso. Sí, estoy en el proceso, lo estoy haciendo y estoy trabajando en él, pero me conozco y de pronto el mes que viene lo voy a cambiar entero. Aunque ahora te dijera, “No, va de esto y esto”. Nunca se sabe en qué va a evolucionar el mes siguiente.
¿Qué tan íntimo consideras que es tu proceso creativo?
Yo creo que bastante, la verdad, no dejo que nadie interfiera en él. Elijo con mucho cuidado los músicos y los productores que trabajan conmigo, no me gusta mucho que nadie fuera de ese proceso opine en mi proceso artístico o en mi proceso de creación, en mi trabajo, en mis canciones. Suele ser bastante íntimo, digamos que lo suelo llevar más a lo mío.
¿Qué cosas tienes claras que no repetirías en un siguiente trabajo?
Yo creo que hay una organización y una manera de comprender qué necesitas para un álbum que yo no comprendía cuando hice el primero. Tienes que tener claro el budget, el presupuesto, tienes que tener claro los tiempos que tienes, lo que está costando el estudio. Creo que no era consciente de nada de eso, me arruiné un poco con Bodhiria y haciéndolo. Supongo que ahora lo veo eso de una manera más adulta, ya sé lo que es un primer álbum, conozco también lo que te puede pasar que puedes empezar a odiar una canción porque la escuchaste demasiado, pero eso no significa que la vayas a odiar para siempre, simplemente necesitas un espacio de ella. Hay muchos procesos que experimenté por primera vez en el primer álbum y que ahora comprendo mucho más que me están ayudando mucho a poder hacer este álbum mucho más llevadero.
¿Te has reconciliado con esta cualidad tuya de que te aburres rápido de tus canciones?
Un poco, no sé. A ver, en verdad yo ahora escucho a Bodhiria y me flipan. A mí Bodhiria me encanta. Yo creo que tiene que pasar tiempo simplemente, pero este álbum de ahora… es que ni lo estoy empezando, es que no sé si saldrá en un año, en tres o en siete, no sé, estoy en el comienzo de la aventura, no sé cuánto me va a llevar. Pero de Bodhiria sabía que cuando lo saqué, iba a necesitar un tiempo sin escucharlo y mira, me he reenamorado del álbum.
También ahorita en septiembre fue el fin de la gira. ¿Qué sientes de estar cerrando esta etapa?
Ya está, ya terminó. Maté a Angel-a, maté Bodhiria, maté todo y ya el tour terminó, no vuelve.
¿Qué te llevaste de toda esta gira?
Demasiadas cosas, es que me ha hecho adulta la gira porque han sido como dos años y medio. Yo empecé el tour como con 20, si no me equivoco, y lo he terminado con 23. He crecido muchísimo, he aprendido muchísimas cosas, hemos viajado por todo el mundo, he ido a países y a lugares por primera vez en mi vida. Al principio, la crew éramos cinco o seis personas y hemos terminado siendo más de 22.
Mi carrera ha evolucionado junto al tour, mi vida ha cambiado junto al tour, mi poder adquisitivo, mis amigos, mis relaciones… Han cambiado muchísimas cosas. Estoy muy feliz de que haya un parón porque yo no podía más y tampoco me daba tiempo de hacer música. Yo pensaba, ¿de qué voy a hablar? ¿De qué voy a escribir las canciones si no estoy viviendo nada que no sea dar conciertos? Creo que ahora estoy en esas, en intentar vivir experiencias y nutrirme y beber de todo el arte que pueda para poder expresarlo en la música que hagamos a futuro.
Estos dos años larguitos desde el lanzamiento de Bodhiria, justamente has despegado de una manera brutal. Ha habido colaboraciones, nominaciones, proyectos cinematográficos; han pasado un montón de cosas en tu carrera. ¿Qué es lo que más le agradeces a Bodhiria?
Yo le agradezco mucho el público al que ha llegado. Creo que hay personas que han conectado de una manera muy especial y muy mágica con el álbum. Han comprendido mucho qué es mi universo y cómo me gusta narrar una historia. Me llevo muchísimo aprendizaje, muchos caminos y puertas abiertas que me han ayudado muchísimo para el momento en el que estoy ahora. Hay tanto aprendizaje por todos los lados que no te podría decir uno solo.
¿Qué retos te gustaría proponerte de cara a un nuevo disco?
Yo creo que aprender, simplemente. Estudiar, saber más de música… Eres colombiana, ¿no?
Sí.
Pues ser “juiciosa”. Porque no hay una palabra en España para decir “juiciosa”, pero sí, sería un poco eso.
¿Qué tanto ha cambiado tu relación con el éxito? Tipo, ¿antes tenías una definición sobre el éxito que a lo largo de todo esto que has vivido, ha evolucionado, se ha mutado en algo muy diferente?
A ver, yo creo que tampoco soy artista pop como… ¿Cómo decirlo? Estoy ahora decidida a no estar en este éxito de “prensa rosa” y vida muy limitada. Yo sigo haciendo mi rutina, sigo saliendo a la calle tranquila por mi barrio. Obviamente, alguien me dice algo en algún momento, pero me lo tomo con humor. O sea, una chica vino hoy y me dijo, “Te pareces muchísimo a Judeline”, y le dije, “Sí, me lo dicen me lo dicen demasiado”, y me fui [risas]. Pero yo sigo haciendo mi rutina, no quiero cambiar mi vida. No quiero esta parte del éxito.
Obviamente, a veces me cuesta sentirme más observada de la cuenta o ver cómo mi vida cambia o mi forma de interactuar con las personas es un poco distinta, pero también es la consecuencia de esta vida que me está dando mi trabajo y del éxito. Gracias al éxito me puedo permitir viajar mucho más de lo que viajo, mucho más cómoda, ver a mi familia más a menudo, viajar con mi familia, vivir en la casa en la que vivo, poder comer todos los días. En plan, estoy agradecida por todo lo que me está trayendo el éxito de mi trabajo y todas las puertas que me está abriendo.
Todo son cosas buenas, es verdad que hay un peso mental que es complicado llevar porque no sé si el humano está hecho para socializar de esta manera, es una manera muy extraña. Pero bueno, adaptándome un poco a este a esta vida nueva que no conocía.
¿Te consideras una persona extrovertida?
Sí, siempre he sido extrovertida, pero siempre me ha dado bastante ansiedad socializar. Siempre me dicen, “No, de verdad, tú eres la persona más extrovertida del mundo”, pero es ansiedad, en realidad. Todo es un acting y es todo un entrenamiento que creo que he estado practicando desde que nací porque siempre he tenido muchos problemas para atender y para prestar atención a las conversaciones, me pierdo muy rápido.
Creo que esta ansiedad social me ha hecho entrenar y entrar en este papel de la más extrovertida y divertida, y como “la que más skills sociales tiene”, pero luego llego a mi casa y estoy absolutamente agotada y drenada. No paro de darle vueltas a qué dije, qué no dije, que hablé demasiado. Entonces, sí digo que soy extrovertida, que me lo paso bien, pero socializar es un esfuerzo mental muy grande para mí.
¿Cómo es ahora tu relación con el paso del tiempo, ya que también han pasado varios meses de VERANO SAUDADE?
Estoy más tranquila, no me ha dado como esa crisis existencial y ya comprendo que las cosas tienen que pasar y estoy, simplemente, estando presente. Ya se me ha pasado ese caos, ese terror, a que pasara el tiempo. ¡Estoy disfrutando!
Me siento muy bien teniendo 23 años y ahora cuando cumpla 24, también. Disfruto mucho ser joven y he aceptado que todo lo que tenga que vivir no lo puedo controlar, entonces, estoy en un punto muy bonito ahora mismo.
Uno de los más grandes acontecimientos de este año son tus colaboraciones con Karol G, ¿Alguna vez colaborar con ella estuvo en tu lista de pendientes?
La verdad, antes de trabajar con ella no le tenía tan en mente, pero siempre la he admirado muchísimo y siempre me hubiera hecho ilusión escribir algo para ella. Entonces cuando me salió la oportunidad, no dudé ni un segundo en ir a donde ella y trabajar juntas. Fue un honor. Su fuerza, su talento, es de otro mundo. Verlo de cerca fue un super privilegio para mí.
Cuando escuché el disco, yo sabía que habías contribuido en ‘MATADORA’ y ‘BbY WOW’, pero sin saberlo identifiqué las otras dos canciones en las que estuviste. ¿Cómo logras escribir para otros artistas? ¿Cómo sabes cuándo diferenciar entre “esta canción quiero que sea para otro artista” o “esta canción me la quedó para mí”?
De las cuatro canciones que hay en el álbum, tres las escribí con ella, entonces yo estaba en el mindset de, “Esta canción la estoy escribiendo para Karol”; en ningún momento era para mí. Pero ‘Final feliz’ sí fue en un momento super personal y triste en el que yo estaba, pero que a su vez era super paralelo a lo que estaba pasando Karol en ese momento. Estábamos las dos en un momento muy personal.
Normalmente, cuando estoy empezando una canción pienso, “Esto sí lo voy a sacar y luego tengo que hacer esto”. Pero aquí lo hice por pura medicina, lo hice como, “Necesito soltar esto en este momento y desahogarme”. Cuando las canciones son tan íntimas, me cuesta sacarlas y yo sabía que estaba siendo tan íntimo que yo no sería capaz de sacar la canción, pero también pensé que Karol estaba pasando por un proceso parecido a mí y que en su voz podría quedar algo super especial y lindo.
Me alegra mucho que una canción que a mí en ese momento me ayudó tanto escribir, que la necesité en ese momento, haya podido ver la luz, porque yo no creo que la hubiera sacado por mi lado porque hubiera sido demasiado vulnerable. Quizás, me hubiera hecho mucho daño sacarla. Me pone feliz que la haya sacado de ella y en su voz, en su interpretación y los cambios que hizo me hacen muy feliz.
¿Qué es lo más enriquecedor de trabajar con otros artistas y compositores?
Que ves la forma de trabajar de cada persona y aprendes, pero yo creo que como cualquier profesión, ¿no? Si eres cocinero, ves cómo cocina alguien y dices, “Ah, pues mira, hace esto primero que esto, corta esta verdura antes que esta, lo hace así y luego pone esta especia. Ah, mira, no sabía esa técnica”. Creo que, en general, rodearte de profesionales de tu propia profesión y ver cómo trabajan te hace explorar y ver cómo puedes hacer de maneras muy distintas un resultado parecido. Creo que todo lo que sea ver a otras personas hacer lo que tú haces puede darte unas perspectivas muy distintas de cómo hacer tu trabajo.
Desde los inicios de tu carrera, has trabajado de la mano con otros artistas. ¿Has sentido que en algún momento que eres recelosa con tus canciones?
Yo creo que sí. Soy muy íntima con mis canciones y la verdad que no trabajo con mucha más gente que no sea los productores de ellas. Tampoco soy una persona que le gusta mucho colaborar porque me cuesta que alguien se meta en mis composiciones o que me diga qué tengo que hacer o whatever. Entonces, sí, sigo un poco en esa dinámica.
Hace un momento me decías que toda esta vorágine de Bodhiria te impidió dedicarle el tiempo que querías a la composición. ¿En qué cosas encuentras inspiración?
Ahora mismo, en el descanso. Yo necesito aburrirme un poquito para agarrar con muchas ganas la composición y volver a mi trabajo con mucha ansia. Ahora mismo, pues eso, descansar, experimentar, enamorarme, desenamorarme, salir con mis amigas, estar en casa, estar en silencio, no escuchar nada, o escuchar muchísima música, leerlo todo, ver películas… Al final, necesito tiempo para estimularme o desestimularme, más bien. En esas estoy ahora un poco también.
¿A qué tipo de medios acudes cuando sientes que no tienes inspiración?
Lo que es inspiración, nunca escribo fuera del estudio. Sí digo, “Me gustaría escuchar esta canción”, pero sale muy en el momento. Nunca digo, “Ay, me ha venido la inspiración, voy a escribir”. Que siempre es como, “Vale, estoy en el estudio, toca hacer mi trabajo, ahora es cuando va a salir todo de mi cuerpo”, ahí me abro. Supongo que el resto del tiempo se van acumulando esas inspiraciones en mi cabeza y se preparan para salir una vez esté en el estudio.
Pero bueno, sí escucho música de todo tipo, veo muchas series, películas que me estimulan. Juego videojuegos, que al imaginario también me ayuda mucho tener esos dos estímulos. Me gusta mucho ponerme mi videojuego y poner música de fondo. Jugar al Zelda y poner música clásica de fondo, o ponerme Minecraft y ponerme un podcast de historia de fondo.
Me gusta tener como ese momento donde mi mente está bastante estimulada, pero que puedo dejar volar mi imaginación bastante también. Intento hacer esos jueguitos.


















