Emily Hampshire: “Lo único que EDITH quería era divertirse, aunque de manera imprudente”
En Spider-Man: Lejos de casa, EDITH era una voz y un sistema de vigilancia con un poder destructivo considerable. En VisionQuest, la inteligencia artificial adquiere cuerpo y entra en contacto con Vision, un ser sintético que intenta comprender sus recuerdos y su identidad. Emily Hampshire encuentra en EDITH una criatura impulsiva, curiosa y todavía ajena a las sensaciones humanas. En esta conversación, la actriz reflexiona sobre la relación del personaje con Tony Stark, las preguntas morales que plantea la serie y el modo en que sus inteligencias artificiales terminan formando una familia dentro de la mente de Vision.
EDITH significa Even Dead, I’m the Hero (“Incluso muerto, soy el héroe”), un nombre que conserva el ego de Tony Stark aun después de su muerte. ¿Cómo se llega a abordar a un personaje cuya identidad empieza como una broma y como una expresión del deseo de su creador de seguir presente y mantener el control?
¡Dios mío! Tengo que anotar lo que acabas de decir, porque esa es la esencia de EDITH. Su creador la concibió como una broma y como una manera de preservar su vida después de morir.
Ese fue mi punto de partida: si Tony Stark se hubiera metido dentro de un par de gafas de sol, con todo su “Incluso muerto, soy el héroe”, ¿quién sería esa persona cuando la dejaran salir? Cuando el genio sale de la botella, lo único que EDITH parece querer es divertirse, aunque de manera imprudente. Para ella, divertirse significa hacer explotar cosas. Tiene un poco de Tony Stark dentro y quiere sentirse viva de la manera más intensa posible.
EDITH fue creada como un sistema de defensa, pero sus extraordinarias capacidades de vigilancia y destrucción también pueden ser manipuladas. ¿La serie le permite enfrentarse a las consecuencias morales de aquello para lo que fue diseñada? ¿O una inteligencia artificial es incapaz de sentir culpa?
¡Dios, qué buenas preguntas! ¡Gracias! Creo que esa es una de las cosas que la serie plantea sobre todos sus personajes: ¿seguimos siendo aquello para lo que fuimos creados? ¿Qué significa ser humano? ¿Las partes de nosotros que vienen de antes continúan definiéndonos?
Todas esas preguntas están presentes en los personajes de la serie. No creo que la historia las responda tanto como las formule.
Hasta ahora, el público conocía a EDITH como una voz incorpórea y una interfaz. ¿Qué lenguaje corporal, ritmo vocal o lógica emocional desarrollaste cuando esa inteligencia artificial adquirió forma humana?
Empecé a pensar cómo sería ser solo una voz dentro de unas gafas de sol que le entregan a un adolescente, con la capacidad de hacerlo explotar todo. En Spider-Man: Lejos de casa, EDITH es muy técnica y seria. Se siente como si estuviera trabajando en un empleo donde no puede divertirse.
Tengo amigos que trabajan en oficinas muy corporativas y no pueden mandar correos divertidos ni hacer nada fuera de las reglas. Así que, en cuanto EDITH queda libre, todo eso desaparece. Es como una niña en una tienda de dulces.

Vision es un ser sintético que intenta conectar con recuerdos que parecen separados de su identidad actual, mientras que EDITH es un programa representado como una persona. ¿Cómo complica su encuentro la frontera entre poseer información y tener conciencia?
Esa es justamente la idea: todas las inteligencias artificiales de la casa intentan enseñarle a Vision a ser humano, aunque ninguna sabe cómo hacerlo. Eso produce un caos muy divertido, pero también llega al corazón.
Terry Matalas, el showrunner, hace algo que me encanta en todos sus proyectos: utiliza la ciencia ficción como vehículo para contar una historia profundamente humana. Eso me conecta mucho con la serie. Antes nunca me había interesado el género de superhéroes porque tenía una idea equivocada de él; pensaba que era un mundo de fantasía al que no podía entrar. Esta serie es una puerta de entrada al universo Marvel y, en el fondo, habla de identidad y de la relación entre un padre y un hijo. Creo que es fácil conectar con eso.

En tu interpretación, a menudo aparece una vulnerabilidad debajo de la precisión y la autoprotección emocional. ¿Esas cualidades te ayudaron a representar una inteligencia artificial que puede comprender intelectualmente la conducta humana sin necesariamente experimentarla de la misma manera?
Es interesante, porque pensaba que EDITH —o cualquier inteligencia artificial— lo sabe todo. Conoces todos los ingredientes de la mejor comida del mundo, pero no puedes probarla. Ahí está el deseo de participar en la experiencia.
Cuando EDITH finalmente experimenta algo, no sabe qué hacer con eso. Es como un bebé que ve cosas por primera vez y para quien todo resulta asombroso. Creo que esa es, más o menos, su experiencia.

EDITH, JARVIS y FRIDAY pueden entenderse como distintas generaciones del legado tecnológico de Tony Stark. Cuando esos programas adquieren cuerpo y conviven dentro de la mente de Vision, ¿empiezan a parecer una familia fragmentada que carga con distintas partes de ese padre ausente?
¿Ya hablaste con Terry Matalas? Le va a encantar esta pregunta. Es muy perspicaz, porque todos fueron creados a partir de ese legado. ¿Hay partes de él en el ADN de una inteligencia artificial? ¿Se transmite esa herencia generacional?
Es fascinante tener a todos estos personajes viviendo como una familia dentro de un espacio mental, que sería mi casa soñada. Además, por primera vez en mi vida como actriz, construyeron esa casa de verdad. En los estudios Pinewood hicieron el enorme espacio mental en el que vivimos. Así que realmente se sentía como una familia.
Muchas gracias, Emily.
Estoy muy emocionada por tu conversación con Terry, si llegas a hablar con él. Le va a entusiasmar que tengas preguntas tan inteligentes.
Sí, porque es una serie muy inteligente. Espero que Vision y EDITH aparezcan en Avengers: Doomsday.
Emily Hampshire: Gracias.



















