nic: volver a empezar – Rolling Stone en Español
A veces, cambiar de nombre es la única forma de decir la verdad completa. Después de años construyendo una carrera sólida como Nicole Zignago, la cantautora peruana decide dar un paso hacia adentro y reaparecer como “nic”: una versión más ligera y más libre. Su nuevo sencillo, ‘(feliz por ti)’, no es solo marca el inicio de una etapa musical distinta, sino el reflejo de una madurez emocional donde el desamor deja de ser herida abierta para convertirse en ironía, juego y aceptación.
En conversación con ROLLING STONE en Español, nic habla sobre el peso de los nombres, la necesidad de soltar miedos, el placer de escribir desde la diversión y la responsabilidad de ser una voz visible dentro de la comunidad LGBTQ+.
Empezando con lo evidente… Cambiar tu nombre artístico no es solo una decisión estética, sino identitaria. ¿En qué momento sentiste que Nicole ya no representaba del todo quién eres hoy?
Llevo casi un año y medio, casi dos, pensando esta decisión. Primero la marinaba en mi corazón y luego se la comenté a la gente en la que más confío, personas que me han visto crecer y desarrollarme en esta carrera.
Después de sacar mi primer disco el año pasado, llegó un punto en el que pensé: “Si realmente quiero tomar esta decisión, tiene que ser ahora o ya no va a pasar”. Cuando estás en esta carrera sabes —o al menos sientes— que vienen cosas bonitas, y yo dije: “Es ahora o nunca”. Sentía que cargaba un peso muy personal con mi nombre legal, el que aparece en el DNI. El “Nicole Zignago”. Mucha gente de mi círculo cercano, incluso mis fans, siempre me han dicho “Nic”. Mi equipo me dice “Nic”. Es un nombre que siento mucho más mío. Muy poca gente me dice Nicole, sobre todo quienes no me conocen.
Mi música es muy autobiográfica: cuento historias de mi día a día, de mi vida, desde mi punto de vista. “nic” representa mucho más quién soy que mi nombre de pila. Nicole seguirá existiendo para trámites gubernamentales, pero “nic” tiene mucho más sentido para mí.
Claro que había nervios por la gente que ya me conocía como Nicole Zignago, pero incluso ellos siempre me llamaban “Nic”. Además, era un nombre más fácil de pronunciar; mi apellido lo decían de mil formas distintas. Sentí que era importante y bonito presentar este nuevo nombre: sigo siendo yo, sigo contando las mismas historias, pero desde un lugar más propio y auténtico.
¿Sientes que también cambia la forma de crear y componer desde nic y no desde Nicole?
Sí. En estos últimos años he crecido mucho, me estoy acercando a mis 30 y estoy orgullosísima de la mujer en la que me he convertido. Estoy a punto de cumplirlos y he estado reflexionando sobre qué pasó en cada año de mis 20. Me convertí en alguien de quien estoy profundamente orgullosa y eso resuena mucho más con nic. Crear canciones desde ahí se siente más auténtico.
¿Qué parte de ti se libera —o se revela— cuando te presentas como nic?
Una parte más divertida, más libre y más auténtica. No es que antes no lo fuera, pero Nicole venía cargada de recuerdos personales no tan bonitos. nic es la persona que he construido a lo largo de estos años. Es una versión mía más auténtica y más divertida.
¿Qué fue lo más difícil de “soltar” para poder dar este paso público hacia una identidad más honesta?
Las dudas y los miedos. Pensar si la gente que me conocía como Nicole iba a seguir resonando conmigo. Al final, lo importante es la música, no el nombre, pero el nombre con el que te presentas sí pesa. Tuve que soltar ese juicio que yo misma me había creado: que quizá a la gente no le iba a gustar, que dejarían de escuchar mi música, o que en la industria no querrían aprenderse un nombre nuevo. Pero cuando las cosas pasan de manera tan natural y auténtica, la gente conecta igual. Empecé a decir “Hola, soy nic” y se sentía muy natural. Eso fue una señal clara de que estaba tomando la decisión correcta.
La canción nace de un momento duro: ver a una ex pareja con alguien más. ¿Cómo decidiste transformar ese impacto emocional en una narrativa de aceptación y gratitud?
La escribí desde un gran momento de mi corazón. Estaba con el corazón roto, pero fue una relación muy hermosa. ‘(feliz por ti)’ y el resto del disco nacen desde un lugar muy sarcástico y juguetón, no desde el reproche.
La escribí con amigas en el estudio: Covi Quintana y Ale Zéguer, dos cantautoras que admiro muchísimo. Les conté una historia muy chistosa: una amiga me mandó un voice note contándome que mi ex tenía una novia nueva. Por eso decidí poner un voice note al inicio de la canción. Fun fact: al principio era el original, pero lo cambiamos por temas legales.
La esencia está basada en una experiencia personal, pero como compositora me gusta jugar con el imaginario y exagerar situaciones inspiradas en la realidad. No viene desde la rabia, sino desde el juego y el sarcasmo.

En el video de ‘(feliz por ti)’ hay esta escena de arreglarte con tus amigas antes de salir. Creo que es una imagen con la que las girls nos podemos identificar [risas].
Totalmente. No importa si tienes 18, 20 o 30 años: cuando necesitas a tus amigas, ese momento en el baño, el cuarto, la música y los outfits siempre existe. Es una core memory femenina. Por eso lo quisimos reflejar en el video. No quería hacerlo sobre alguien más, sino sobre mi historia: contarle a mis amigas lo que pasó y luego salir a divertirnos.
¿Hubo una línea o imagen específica de la canción que te dolió escribir, pero que sabías que era necesaria?
Sí. En el segundo verso hay una línea que dice: “le queda bien la camisa que me dio mi amiga”. Dudé en ponerla porque es bastante gráfica, pero es real. Sentí que mucha gente podía identificarse con esa experiencia.
‘(feliz por ti)’ tiene esta mezcla entre vulnerabilidad y madurez emocional. ¿Qué descubriste de ti misma al escribirla?
Descubrí que puedo crear desde el juego y la diversión. Estaba muy acostumbrada a escribir desde la nostalgia, la tristeza o el desamor, algo que nunca voy a dejar porque me encanta. Pero me di cuenta de que también existe una nic que crea desde la sátira, el sarcasmo y la diversión lírica. Este disco me ha regalado cosas hermosas y esta canción, en especial, ha sido un regalo.
¿Cómo suena el dolor cuando ya no estás tratando de disfrazarlo?
Suena como ‘(feliz por ti)’. Suena como el disco que viene. Suena como algo del pasado.
¿Qué entendiste del desamor —o del amor— después de esta ruptura que antes no tenías claro?
Que el amor no alcanza. Hace falta completar muchas otras aristas para que una relación funcione y para poder compartirte con alguien.

nic también es un statement identitario. ¿Qué significa para ti ser una voz visible dentro de la comunidad LGBTQ+ en este momento de tu carrera?
Es algo de lo que nunca voy a dejar de hablar. Formo parte de la comunidad LGBTQ+ y soy consciente del privilegio que he tenido: mi familia nunca me cuestionó, nunca tuve problemas con mi entorno, vivo una vida libre y encajo dentro de ciertos estereotipos privilegiados. Desde ese privilegio, siento la responsabilidad de abrir espacio para que otras voces se escuchen. Mi música es para todos, todas y todes, pero cuento mis historias desde mi punto de vista. Crecí sin muchos referentes visibles en el pop latino en español. Por eso me encantaría que mis canciones sean un refugio, una casa, y que mis shows siempre sean espacios seguros donde las personas puedan ser quienes son.
¿Sientes que con este lanzamiento también estás invitando a tus fans a conocerte de nuevo?
Me encanta eso, no lo había pensado, pero sí, pronto sí. Mi esencia sigue siendo la misma, pero sí ha sido una especie de representación desde otro lugar. Es decir: “Hola, ya me encontré, y voy a seguir encontrándome”. Nunca quiero dejar de crecer.
Finalmente, te quería hacer tres preguntas rápidas, ¿lista?
Sí, adelante…
¿Qué sonido te hace sentir en casa?
Los pájaros de Lima, específicamente los que se escuchan afuera de mi escuela.
¿En qué momento te sientes más libre?
Con mi familia y mi familia elegida: mis amigos. Y también en el escenario.
¿Qué palabra define esta nueva era como nic?
Enamorada. Enamorada de mí, de mi vida, de mi gente y de las cosas chiquitas que me rodean.















