Luis7lunes: del vértigo a la claridad
En 2025, Luis regresó al centro de la conversación con Miedo, un disco que marca una etapa de madurez artística y personal, y que llega después de años de trabajo, dudas y procesos internos complejos. El álbum, construido junto a Ignorancia Sofisticada, se suma a un periodo particularmente prolífico que también incluye los movimientos recientes de Afterclass y la conmemoración de los diez años de Ruidos de Hamelín, uno de los trabajos más influyentes de su primera etapa. Lejos de repetir fórmulas, Miedo funciona como un retrato honesto de un artista enfrentado a la ansiedad, la incertidumbre y la realidad de la industria, pero también como una reafirmación de su identidad creativa.
El reencuentro no podía empezar de otra manera. Antes de cualquier pregunta, antes de mirar hacia atrás o de abrir nuevas rutas, la conversación se detiene en lo esencial: el disco. Porque Miedo no es solo un regreso, es un golpe de realidad bien dirigido, un álbum que crece con cada escucha y que confirma que Luis no está volviendo a un lugar conocido, sino avanzando hacia uno nuevo, con más control, más claridad y menos concesiones. Desde ahí, desde ese punto de quiebre, se abre la charla sobre el presente, el pasado y todo lo que todavía está por venir
Qué bacano. Gracias, de una. Creo que no hemos hablado de esto en Rolling y me gustaría darle un espacio al disco, también a lo de Afterclass, y también hablar de los 10 años de Ruidos de Hamelín, que también es importante. Entonces empezamos por Miedo. Cuéntame de dónde nace este Luis ya más maduro. Justo nos cuentas que en algún momento no iba a salir este disco. ¿Cómo sale este disco? Cuéntame esa historia.
Yo con con Ignorancia Sofisticada había hablado en el 2019 para que hicieramos un disco. Pasa que viene la pandemia y yo no no tenía beats de él en ese momento. Yo tenía beats de otros beatmakers. Entonces empezó la pandemia, yo hice Audio Descriptivo y él empezó a trabajar con No Rules Clan.
Yo me centré después en Rap Cum Laude y luego en El milagro, entonces no hubiéramos tenido el tiempo ninguno de los dos para juntarnos, pero se había quedado ese pendiente. Pasa algo y es que ese disco sale en febrero de este año, pero fue hecho casi todo en el 2024. Fue más o menos escrito entre el primer y el segundo semestre y fue ya grabado, mezclado y masterizado finalizando el 2024.
Con ese proyecto pasó algo y es que yo me vi en el 2024 enfrentado a muchas situaciones que incluso eran nuevas para mí que me generaron miedo o angustia o preocupación. Nosotros hasta el sol de hoy tenemos un tema con una distribuidora de nuestra música que nos quedó debiendo mucho dinero y eso llevó a varios problemas dentro de la industria con otros artistas con dificultades para pagar esas platas, en fin. Fue un 2023-2024 bastante cargado de malas energías para mí. Yo realmente en ese momento pues no tenía ni ganas de escribir, no tenía ganas de hacer un disco, eso me eso me dejó bastante afectado, pero lo que empezó a ocurrir era que Ignorancia Sofisticada me acompañó en todo ese proceso, más como un amigo, como un productor. Todo lo que empezamos a hacer en ese momento era ir al estudio de él, escuchar beats, etcétera y ahí fue que se prendió otra vez como ese “hey, acordate que tenemos ese pendiente”.
Y yo le dije bueno, si lo hacemos, yo cosas para escribir si tengo, lo que no tengo es muchas ganas, pero en el ejercicio a medida que lo empezamos a hacer también en simultáneo se resolvió el hecho de ya estar en otra distribuidora, de otra vez normalizar los pagos, etcétera. Todo eso se resolvió.
El disco inicialmente es un disco oscuro, es un disco pesado, de miedo, pero también tiene un par de temas que ya son la parte final de esa creación donde las cosas están un poquito más tranquilas como ‘Agua y ensalada’ o ‘Mi piñata’.
Entonces creo que es un disco en el que no está la temporalidad de que va todo oscuro y al final los tracks alegres son los últimos, pero uno siente durante el álbum que hay un cambio de algunas emociones. No es solo oscuridad y terror. Esa es la razón sobre todo. Al principio lo empezamos a hacer más hacia los beats como ‘Miedo’, ‘Viento en popa’, que son tonalidades más oscuras, y a medida que fue pasando el proceso y que el 2024 se fue ajustando ya empezamos a coger otros colores y salió el álbum.
Tiene un golpe de realidad básicamente.
Tal cual, no pero un knockout. Me noqueó la realidad.
Nos pasa siempre, sucede de vez en cuando, pero qué bueno que se pueda sacar algo así. Me parece increíble también como quedan los beats con las letras, es una locura, Ignorancia se fajó ahí.
Ignorancia, es una locura, güevón. Para mí ahorita, hoy por hoy, como en el boxeo libra por libra, es el mejor beatmaker en Colombia. Creo que es un hombre bastante, ya no infravalorado porque también nos hemos encargado a la fuerza de, con No Rules, Afterclass, de moverlo, pero realmente uno va al estudio de él y uno no alcanza a dimensionar el grado de talento que tiene.
Claro, qué chimba. Justo le iba a preguntar por esos temas que no son tan oscuros, como ‘Agua y ensalada’ o ‘Mi piñata’.
Yo creo que realmente hay cosas que a veces yo las escribo primero y después voy y busco beats que empalmen ahí. Esos dos tracks, ‘Agua y ensalada’ y ‘Mi piñata’ son del DJ, es decir, yo fui, escuché esos beats y fue el beat el que me dijo, “Yo tengo que escribir en ese beat.” No estaba buscando un beat con características específicas, sino que el DJ me los mostró. Ha pasado algo y es que dentro de la gente que le gusta el drumless, que le gusta ese sonido de la ola y tal, ‘Mi piñata’ es el tema favorito de ellos, el tema que más les gusta. De esos así, muy enfermo del rap, que le gusta no necesariamente el boombap, sino esos sonidos más nuevos del drumless y tal. ‘Mi piñata’.
‘Agua y ensalada’ junto con ‘Diss Tinto’ son mis temas favoritos del álbum. Esos son los dos temas que más me gustan. Son mis beats favoritos y si yo pudiera englobar el cómo yo quiero sonar, creo que sería ‘Agua y ensalada’, para mí esa es mi mejor versión. Creo que encajo muy bien en esos beats, en esas tonalidades, con los scratches de Kid terminó de quedar muy brutal ese ese ese tema.

Sí, ese fue también mi favorito del disco, la verdad. La gente lo tomó re bien, también siento que que regresa un Luis en este disco.
También son 5 años de estar colaborando, Rap Cum Laude, El Milagro, los sencillos, pero un álbum mío solo, en el que yo me pueda mover libremente por la cancha, había pasado mucho rato, y sí creo que con Miedo, como se dice, me quemé las papeletas, no creo que haya quedado ningún pendiente en general. Hicimos todo lo que estaba en nuestras manos para que quedara lo mejor y yo siento que no quedamos debiendo nada.
Sí, se disparó todo, pero pegaron todas en el blanco, seguro que sí. Hablemos ahora sí de La ausencia del descanso. También que discaso.
Yo creo que por la fecha pasó un poquito inadvertido porque a fin de año se juntan muchas cosas, sale mucha música, hay muchos proyectos y todo el mundo lo coge el día, yo quería sacarlo en mayo y termino sacándolo en octubre, eso siempre pasa. Incluso a nosotros también nos pasó, el disco se retrasó un poquito más de lo que inicialmente habíamos contemplado, pero a pesar de eso creo que va a pasar un poco lo que usualmente nos pasa y es que va pasando el tiempo, va llegando al resto de oídos y la gente diciendo, “Qué hijueputa disco, yo porque no lo había escuchado.”
Tiene una particularidad chévere que a mí me gusta y es que está hecho solo por Afterclass. Todos los beats son de los beatmakers deAfterclasss, no hay colaboraciones, entonces los MCs son también los de Afterclassy los scratches son de Kid, entonces esto todo hecho en casa.
Yo creo que también tener beatmakers tan buenos en el sello es una ventaja muy importante para nosotros porque poder ir donde el DJ y escuchar eso, poder ir donde de Stone y escuchar, donde Kid, donde Vic, eso ha hecho que las ganas de hacer música en el sello estén muy altas, no solo nosotros los raperos, sino, por ejemplo, ahí está Kid Sánchez con Ignorancia haciendo un álbum, yo sé que Stone quiere sacar otro álbum de beats, Víctor está organizando un disco nuevo, yo también, entonces ahorita todo el mundo está con las papas en el asador, como “vamos a hacer cosas” y todo el mundo está motivado, todo el mundo tiene mucho nivel. El año pasado fue muy productivo porque Afterclass sacó muchas cosas, pero yo creo que incluso el 2026 puede ser mejor.
Hablemos de temas, cuéntanos un poco acerca de ‘Golden Eye’ y ‘Boticario’.
Golden Eye es del Stone, del Easytone. Lleva ese nombre pero también pues si era un disparo de James Bond a la final. Es un track en el que al principio uno dico “hijo de puta, qué beat más raro, qué beat más brutal” y yo creo que los álbumes de Afterclassen general, al menos desde la escritura son cheveres porque yo le digo a ellos que yo me siento como yendo al gimnasio o a la cancha de basket, que usted va con los otros dos a ver quién mete más puntos o quien levanta más en el gimnasio. A la final sigue siendo competencia. Yo compito con Víctor, yo compito con el Marco. Cuando Marco llevó el tema Glaciar, yo le dije, “Uy, no, nos aburriste porque me gusta como ni puta ese tema.” Entonces yo dije, “No, yo tengo que hacer rares y retenes y que también quede brutal.” Entonces, creo que esa competencia sana, obviamente, pero dentro del grupo hizo que salieran temas como Golden eye, que es un tema ultra competitivo distinto de pronto a Boticario, que fue incluso uno de los primeros temas que hicimos que ya es un drumless mucho más tranquilo, no sé si adulto es la palabra, pero es más serio, pero también reúne lo que Afterclass tiene que ponche, el hecho de ponchar las ideas o que al final la cuarta línea sea de esas que uno dice, “Uf”. Eso creo que está en los dos, tanto en Golden Eye como en Boticario que son beats muy diferentes.
Este es el segundo disco que escriben como equipo. ¿Cómo es escribir otro disco con los panas?
Yo creo que también es chévere que en los grupos los tres no sean lo mismo. Tres Luis nos aburrirían demasiado siendo honestos. Yo creo que es un complemento bacano porque Marcos obviamente escribe con tinta china negra, Víctor tiene cosas que ni Marcos ni yo tenemos que es un humor más afilado, un sarcasmo, la capacidad de decir cosas de una forma un poco burlescas pero que suenen bien, y yo creo que tal vez yo estoy un poco en el equilibrio, me puedo mover a cosas oscuras en los discos con Marco, etcétera, y puedo también irme a un poquito hacia donde Vic. La balanza queda muy bien equilibrada entre los tres. Para mí hacer álbumes con ellos es mucho más fácil que hacer álbumes solo, eso es una realidad. Primero tengo que escribir menos cantidad, hasta el hecho de que, yo soy obsesivo con muchas cosas, pero yo no soy un hombre egocéntrico de que yo tengo la razón. Vic escoge unos beats y Marco y yo “listo, ese beats está chimba, de pronto yo no lo hubiera escogido o a mí no se me hubiera ocurrido hacer esta idea, pero vos decís que este tema nos queda chimba, vamos a hacerlo”, que yo para escoger beats para mis proyectos a veces me demoro demasiado y lo pienso y este Sí, tal vez no, entonces eso lo hace más fácil, que sean menos cantidad de letras las que uno tiene que escribir, y ya el encuentro creativo termina siendo una lluvia de ideas más que una búsqueda de uno, y ahí compartimos nuestras ideas y nuestros pensamientos.
Hablamos ahora sí de ruidos en Hamelin. ¿Que le sigue dejando este disco 10 años después?
Aparte de plata [risas], mentira. Yo creo que me ocurrió algo muy bonito y es que me confrontó con muchas cosas que yo escribí a los 18, a los 19, a los 20. Cuando uno está grande, uno mira y dice, “A los 18 yo todavía era un niño.” Pero uno a los 18 no se siente un niño, uno se siente un grande, entonces me he encontrado con dos cosas. Por un lado, me equivoqué abismalmente para dónde iba el rap. Me tragué mis palabras en el sentido de que es un disco pesimista, es un disco que dice que los conciertos no se van a llenar, que nosotros de esto no vamos a vivir, porque al final no lo hacíamos por eso. Es que no era una fantasía, era una realidad, osea, yo no fantasía con vivir del rap porque no se podía. Usted no fantasea con vivir en Neptuno, a no ser que tenga un problema mental, pero es que en Neptuno uno no puede vivir. Entonces es un disco que parte desde una mirada muy real, pero finalmente una mirada, pienso yo, hipercrítica de la escena. Finalmente la escena no era tan mala, tal vez era yo viéndolo con gafas de sol, entonces me tuve que tragar mis palabras y cuando canto las canciones en los ensayos o el miércoles o este sábado que va a pasar, yo tengo que cantar cosas, por ejemplo, que los conciertos no se llena y ahí hay 1000 personas. Fue una experiencia chévere miraría y decir, bueno, me equivoqué.
Al otro lado, al otro extremo también hay una cosa muy chévere y es que hay muchas ideas que no solo no estaba equivocado, sino que han pasado en 10 años un montón de cosas y yo sigo creyendo en eso, yo sigo creyendo en cómo hacemos el rap, yo sigo creyendo en por qué lo hacemos, hay muchas posturas de un pelado de 17 o 18 años que ya cuando yo lo miro, yo digo, bueno, tenía las cosas claras. No venderse, no hay que ir a otros géneros, no hay que mendigar, nosotros mismos somos capaces de llevar nuestro proyecto a donde queramos, la independencia, yo no estoy firmado por nadie que no sea Afterclass, pero es que yo soy dueño de Afterclass, entonces hay otras cosas que también las escucho y me dejan muy tranquilo, como bueno, listo, pasaron 10 años y yo puedo mirar a Luis de 18 y decirle, “Eso que usted dijo que tenía que hacer por 10 años sí se hizo.”
¿Cuál sigue siendo su tema favorito de ese disco?
‘Ni uno, ni dos, ni tres’ que es el primer tema del disco. Es mi tema favorito porque ese fue el primer tema en el que yo me escuché y me gustó lo que escuché inmediatamente que salí de grabarlo. Yo lo escuché y yo dije, “Bueno, ya aquí hay algo, esto es por ahí”.
Yo salí de la cabina, en ese momento grabamos donde Marco, yo no le había mostrado a nadie ese tema, ni lo ensayamos antes, yo ya me lo sabía, yo entré a grabar y cuando salí de la cabina estaba Marco con otro amigo de nosotros y los dos estaban anonados, como, “Ay, marica, que acaba de pasar aquí, este man que grabó.” Entonces tengo muy fijado ese recuerdo como de que los tres dijimos, “Hijueputa, qué tema, eso está una chimba”, entonces ese sigue siendo mi tema favorito.
Ya para terminar, cuénteme sobre la portada de Miedo
Esa portada es una fotografía de Santiago Mesa, un fotógrafo de acá de Medellín que ganó este año el WordPress, no me acuerdo de dónde, pero se ganó un premio muy importante por esa serie de fotografías que hizo.











