“Las Malvinas son argentinas”: un reclamo que se hizo bandera en la victoria ante Inglaterra
Consumada la increíble remontada 2-1 sobre Inglaterra en la semifinal disputada en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, los jugadores argentinos fueron a celebrar con los miles de hinchas que habían copado una de las cabeceras. En medio de los abrazos y los festejos, Giovani Lo Celso desplegó una bandera blanca con una inscripción en letras negras: “Las Malvinas son argentinas”. Lisandro Martínez, Leandro Paredes y otros integrantes del plantel se sumaron a la escena mientras las cámaras de televisión captaban una imagen que, en cuestión de minutos, dio la vuelta al mundo.
En la previa, la FIFA había prohibido el ingreso al estadio de banderas, camisetas o cualquier otro elemento vinculado al reclamo argentino sobre las Islas Malvinas. La decisión fue comunicada luego de una reunión de coordinación entre representantes de la FIFA, el FBI, la policía de Atlanta, autoridades británicas y funcionarios argentinos, que prepararon un operativo especial para un partido considerado de “alto riesgo”.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, había advertido públicamente que ningún espectador podría ingresar con elementos que contuvieran mensajes políticos, raciales o religiosos. Incluso fue más específica cuando se le consultó por las banderas de Malvinas: “Las Malvinas son argentinas es un mensaje político“, respondió, aclarando que tampoco podrían ingresar camisetas o estandartes con esa consigna.
El encuentro entre Argentina e Inglaterra llegaba inevitablemente atravesado por una carga simbólica extra, aunque Lionel Scaloni insistió durante toda la semana en que se trataba solamente de un partido de fútbol, varios futbolistas reconocieron después del encuentro que para el plantel tenía un significado especial.
La bandera terminó apareciendo donde nadie la esperaba. Desde las tribunas hasta el césped y sostenida por los propios protagonistas de la clasificación. Según pudo reconstruirse, un grupo de hinchas logró ingresar el estandarte (confeccionado de manera casera con pintura y una sábana de hotel) y, una vez terminado el partido, se lo alcanzó a los jugadores, que decidieron exhibirlo frente al público argentino.
La repercusión fue inmediata. En Inglaterra, diarios como The Sun calificaron el episodio como una muestra de “arrogancia argentina“, mientras que el Daily Mail recordó que la FIFA había prohibido previamente cualquier referencia a las islas por considerar que se trataba de un mensaje político. Horas después, el gobierno británico elevó un pedido formal para que la FIFA investigue el episodio y evalúe si la Selección argentina violó la normativa vigente durante la competencia.
El reclamo se apoya tanto en el Código de Conducta de los estadios de la FIFA como en el artículo 4 de las Reglas de Juego de la International Football Association Board (IFAB), que prohíben la exhibición de mensajes, consignas o imágenes de carácter político, religioso o personal durante las competencias oficiales. En caso de considerarse una infracción, la sanción suele recaer sobre la federación nacional correspondiente —en este caso, la AFA—, generalmente mediante una multa económica, aunque el reglamento no fija una penalidad específica para este tipo de situaciones.
Desde el Reino Unido incluso hubo dirigentes políticos que reclamaron una sanción deportiva. Ed Davey, líder del Partido Liberal Demócrata, pidió que los futbolistas involucrados fueran suspendidos para la final frente a España y recordó el antecedente de los españoles Rodri y Álvaro Morata, sancionados por cánticos relacionados con Gibraltar.

En la Argentina, la respuesta política no tardó en llegar. El presidente Javier Milei respaldó el gesto de los futbolistas y sostuvo que “es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos”. Aunque relativizó las posibles consecuencias deportivas al afirmar que, en el peor de los casos, la AFA recibiría una multa económica, diferenció el accionar de los jugadores del plano diplomático y reiteró que el reclamo por la soberanía de las islas debe sostenerse por vías diplomáticas.
Milei también tomó distancia de las declaraciones previas de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien había vinculado el partido con la Guerra de Malvinas y había calificado a los británicos como “piratas usurpadores”. “No hay que caer en eslóganes berretas ni en nacionalismos rancios”, sostuvo el Presidente, al tiempo que reivindicó el mensaje de los futbolistas como una expresión emocional nacida en el contexto del partido.
Los propios jugadores tampoco ocultaron el significado que tuvo el encuentro. “Siempre serán argentinas“, respondió Leandro Paredes cuando fue consultado por la bandera. Lautaro Martínez, autor del gol del triunfo, reconoció que, aunque intentaron enfocarlo como un partido más, “para nosotros era un partido especial“. Lisandro Martínez, por su parte, resumió el sentimiento del plantel con una frase que rápidamente se viralizó: “No podíamos fallarle al pueblo argentino“.













