Hempress Sativa, una voz de fortaleza
Detrás de la voz de Hempress Sativa existe una herencia rastafari que honra todos los días mediante canciones que invitan a expandir la consciencia, impulsan el respeto entre los seres humanos y reafirman la fortaleza de las mujeres. Después de sus dos primeros álbumes de estudio, Unconquerebel (2017) y CHARKA (2023), “The Lyrical Machine” —como ha sido apodada por su pluma fina— ha presentado recientemente su tercer trabajo discográfico: Woman.
Para esta ocasión, la artista jamaiquina se reunió con su viejo colaborador Paolo Baldini, el productor italiano con quien en 2016 publicó su gran hit ‘Boom (Wah Da Da Deng)’. Hempress compuso las canciones y luego viajó a Italia a finales del año pasado para terminar el LP, un trabajo que dice no haber tardado mucho en hacer pero que supuso un reto debido a la barrera del idioma.
Al lanzamiento de Woman le sucedió una serie de conciertos por Europa junto a Baldini, pero luego de un breve descanso, la cantante se prepara para viajar a Latinoamérica. Para ella, no existe una preparación minuciosa pues considera que buena parte de sus shows depende de la energía del público y del momento. “Es porque, para mí, cada presentación es muy espiritual”, explica. “Quiero que sea una experiencia natural. No me gusta que esté tan planeado ni que sea tan pretencioso. Quiero vivir el momento”.
Días antes de su debut en Bogotá el próximo 5 de junio durante la primera edición de Concrete Junglist, la exponente del conscious roots reggae habló con ROLLING STONE en Español sobre su último disco, la importancia de la mujer dentro del movimiento y lo que desearía que cambiara en la industria musical para que las mujeres reciban el respeto que merecen.
Hempress, a Bogotá llegarás con tu disco más reciente, Woman, el cual es un homenaje a las mujeres y nuestra relevancia en el mundo. ¿Qué te llevó a explorar este concepto para tu tercer álbum y en este punto de la historia?
Me estoy haciendo mayor, más sabia y estoy honrando mi arte. Soy más consciente y creo que estoy entendiendo cada vez más la esencia de la mujer. Estoy en mis 40, así que he tenido muchas experiencias en mi vida y ya puedo ser más directa. Quería crear un álbum que examinara las múltiples facetas de la mujer. Somos tan poderosas, tenemos un rol vital en la sociedad y somos más que personas que pueden gestar. En un punto, fuimos oráculos y fuimos altamente respetadas por nuestra intuición y esencia espiritual. Quería recordarles a las mujeres que a pesar de que el patriarcado nos diga que somos débiles, que debemos servirles a los hombres y ser sumisas, tenemos una posición vital dentro de la humanidad. Tenemos que mantenernos firmes en nuestra gloria y gracia sin importar lo que los hombres piensen y sientan.
¿Qué mujeres te formaron como persona y como artista?
Las mujeres que me formaron como persona, definitivamente, son mi madre y mis hermanas porque antes de cualquier interacción que tuviera con otras, estuvieron ellas. Ellas son la primera inspiración. Y a nivel musical, he estado influenciada por mujeres fuertes. Diría Lauryn Hill, Sade, Sister Carol, Sister Nancy, todas mujeres que cimentaron el camino y dejaron huella. Ellas cargaron con el peso de esto sobre sus hombros y nunca se doblegaron.
En este álbum no solo hablas sobre las mujeres, sino también sobre el mal en el mundo y la necesidad de unirnos para combatirlo. ¿De qué manera construyes este sentimiento de comunidad alrededor de tu música?
Es verdad, en este álbum hablo desde la perspectiva de la mujer porque recuerda que no somos del tipo que busca algún tipo de maldad para la comunidad a la que pertenecemos, y quiero que este disco sirva de recordatorio de que a eso es a lo que debemos apuntar. El mundo ha estado regido por un sistema patriarcal durante mucho tiempo y todo se ha hecho con una aproximación masculina, pero lo que falta es bondad y empatía. Esa es la energía que nosotras representamos mejor. Quiero que, además, resuene con la gente a un nivel más espiritual y que sea mucho más que un “álbum para mujeres”, porque somos multifacéticas y tenemos una cualidad espiritual que impacta al mundo.
¿Dónde encuentras el impulso para escribir canciones o crear un álbum completo?
En las experiencias de vida. Puedo estar escuchando un audiolibro y una frase puede ser mi inspiración. O puedo estar escuchando una canción de otra persona y su melodía me impulsa a hacer la mía. Tan solo el hecho de estar viva es una inspiración, utilizo cada esencia como una oportunidad de implementarla en mi música.
¿Qué tan distinto fue el proceso de crear este disco del anterior?
Creo que la principal diferencia es que en los anteriores hubo un mayor entendimiento a nivel de dinámicas culturales. Esta vez, trabajar con Baldini fue retador porque él no habla inglés, entonces expresar las cosas que yo quería escuchar y sentir fue un poco difícil. Diría que el mayor reto con este álbum fue la barrera del lenguaje.
¿Cómo lo solucionaron?
Encontramos personas que nos tradujeron. En ocasiones nos entendíamos; en otras no. Pero, al final del día, logramos que funcionara y pudimos terminar el disco.
Paolo produjo tu hit ‘Boom (Wah Da Da Deng)’ en 2016. ¿Cómo terminó involucrado en Woman?
Exactamente, yo ya había trabajado con él en 2016, así que lo busqué de nuevo y le dije, “Oye, tengo una idea para un álbum. ¿Te interesaría crearlo conmigo?”, y él me contestó que sí. Literalmente, así fue como sucedió.
¿Qué le aporta Paolo a tu música?
No creo que le aporte nada en particular porque él tiene su propia manera de interpretar la música, así como yo tengo la mía. Sin embargo, lo mejor de todo es que podemos colaborar para crear algo verdaderamente único.
Este álbum contiene dos colaboraciones importantes, una con Tiken Jah Fakoly y otra con Jalifa. Pero primero, ¿qué me puedes decir de ‘Rastaman A Chant’?
Soy una mujer rasta y, a lo largo de los años, siempre escuché conversaciones entre los mayores sobre Babylon, el sistema que fue impuesto, y lo que vendrá. Quería hacer una canción a modo de recordatorio de eso, pero también reafirmar que todo estará bien, y así fue como di con el concepto de ‘Rastaman A Chant’. Quería recordarle a la gente que todavía hay rastafaris hablando en contra de las injusticias y las atrocidades que están sucediendo porque nada ha cambiado, pero al final del día somos quienes tenemos que darnos cuenta de eso y actuar.
Y, ¿cómo terminaste invitando a Jalifa para ‘Ganja Spliff’?
Siempre he hablado con Jalifa a través de redes sociales. Eventualmente, intercambiamos números de teléfono y nos hablamos por WhatsApp, entonces le conté que estaba trabajando en un álbum y le pregunté si quería participar en una de las canciones. Ella se mostró emocionada y llegamos a la idea de ‘Ganja Spliff’. Yo ya había escrito la canción y le dije, “Jalifa, me encantaría que estuvieras en esta canción porque ambas somos defensoras de la marihuana”. Ella me contestó, “Absolutamente”, y en 30 o 35 minutos ya me había mandado una demo.
¿Te llamó la atención la rapidez con la que la hizo?
Para ser honesta, no. Yo sabía que quería colaborar con Jalifa porque me gustan sus melodías y su delivery, pero entiendo que cada artista interpreta la música de forma diferente. Hay quienes pueden hacer una canción en media hora y puede que esté bien, pero no trasciende; hay otros que tardan años en trabajar una sola canción y esa es la que perdura. Por eso es que no me impresiona la habilidad de escribir rápidamente, más bien, la canción debe tener sentido y eso fue lo que sí me impresionó.
¿De qué manera eliges a las personas que quieres involucrar en tus trabajos?
Soy una persona peculiar, de modo que siempre me inclino por personas que tengan una mentalidad similar a la mía y que estén en mi misma sintonía. Siempre me emocionará colaborar con alguien que sea espiritual, consciente, que no esté absorto en la negatividad y que no sea chismoso. Más bien, alguien honesto que aún conserve la esperanza y que esté intentando dar lo mejor de sí en la industria musical.
Después de trabajar en este álbum, ¿qué dirías que es lo que más disfrutas de ser artista?
La gente no entiende que los artistas seguimos siendo seres humanos: tenemos las mismas emociones, los mismos sentimientos que los demás. Entonces, cada vez que interactúo con personas que apoyan mi música, son amables, empáticas y comprensivas, y eso me llena de alegría. He conocido personas que me han dicho que mi música les ha impactado, incluso hay quienes me han dicho que querían quitarse la vida, pero cambiaron de parecer al escuchar la letra de una canción. Para mí, esa es una de las mayores recompensas porque la música también me ha salvado muchas veces. Me siento muy agradecida cada vez que puedo darles algo de vuelta porque me han dado fuerza con sus palabras, con su apoyo, al ir a los conciertos y al demostrar su cariño. Es una experiencia completa.
Y, ¿qué es lo que más disfrutas de cantar en vivo?
La energía en vivo y escuchar a los fans cantar las canciones. Últimamente estuve viajando un montón por Europa y la barrera del lenguaje es enorme, pero es hermoso saber que el idioma no importa a la hora de entender la música. Lo que importa son las vibras de lo que estamos cantando y eso me resulta fascinante. La música trasciende límites y las barreras no importan; las conexiones y la energía sí. Nosotros agradecemos el poder tener la inspiración de crear canciones que tengan impacto en la gente.

Hempress, desde tu perspectiva, ¿qué tan importantes han sido las mujeres para el roots reggae?
Muy importantes. Considero que somos portadoras vitales de una energía intuitiva y de poder. En este caso, somos capaces de transmitir una emoción y creo que por eso mismo trascendemos en la música. Somos capaces de canalizar emociones en un sentido más profundo, siempre y cuando tengamos la oportunidad de demostrarlo. Hay muchas mujeres talentosas haciendo canciones de música espiritual, pero ni siquiera han podido compartirlas con nadie porque es un campo dominado por hombres, y ese es un problema muy grande. Los hombres pueden hacer canciones mediocres que serán aceptadas, por el contrario, a veces a nosotras ni siquiera se nos permite mostrar el 1% de lo que podemos hacer. Todavía hay mucho por mejorar.
¿Qué cambios te gustaría ver dentro del movimiento para que las mujeres obtengan más reconocimiento?
Me gustaría que más mujeres tuvieran reconocimiento en la industria no solo como artistas, sino como managers, agentes de booking y demás. También me gustaría que los eventos contaran con más mujeres en sus carteles y en letras grandes. Que fueran las encargadas de cerrar los festivales porque nosotras podemos atraer al público. Que se nos dieran las mismas presentaciones que a los hombres. Que se nos respete.
No lo digo por ser negativa, pero me gusta evaluar las experiencias. Una vez estuve de gira y tuve que enfrentarme al tour manager (no era el mío). Yo era la única mujer en el cartel, así que tenía que compartir baño y otro tipo de cosas con hombres. Hubo un momento en el que estaba usando el baño y un hombre entró y tuve que decirle [al tour manager], “No es por ser ‘diva’ ni nada por el estilo, pero la privacidad es muy importante para mí”. Como mujer, nunca quisiera que alguien me encontrara en una posición vulnerable, así como tampoco me gustaría entrar y ver a un tipo orinando. No quiero verlo. Entonces me dijo, “Tienes toda la razón, me disculpo por eso”. Son cosas que parecen sencillas, pero tenemos que proteger nuestra virtud, y los hombres también tienen un compromiso en ese aspecto.
Por mucho tiempo, la industria musical ha estado regida por hombres que, en sus cargos ejecutivos, te sexualizan antes de darte una oportunidad para grabar. Ellos tienen que ser conscientes de lo que proyectan y tienen que entender que las experiencias a las que nos someten son innecesarias.
Sí, es indignante que aún en 2026 tengamos que ver estas cosas. Una pensaría que la industria ya habría mejorado, pero todavía hay trabajo por hacer.
Sí, porque muchos piensan que estamos exagerando. Ellos han sido privilegiados por un montón de tiempo, entonces no alcanzan a dimensionar ni entender las cosas que les contamos. Lo único que ellos han visto es un sistema que les beneficia. Tienen que hacer un trabajo de introspección.












