Byron Howard y Yvett Merino: El lado oscuro de Zootopia 2
Ganador del Óscar por Zootopia, Byron Howard ha sido una de las figuras clave de Disney Animation en las últimas dos décadas, con títulos como Enredados y Encanto. A su lado vuelve Yvett Merino, productora de Encanto y una de las voces más influyentes del estudio en la construcción de relatos complejos dentro del cine familiar.
En Zootopia 2, ambos retoman el universo de Judy Hopps y Nick Wilde para llevarlo hacia un territorio más oscuro, donde la ciudad es tan bella como profundamente injusta.
¿Qué los llevó a tomar el cine noir y el buddy cop clásico como referencias para Zootopia 2?
BYRON HOWARD: Me encanta esta pregunta. Crecí viendo cine noir porque mi papá me llevaba mucho al cine cuando era niño, y él amaba ese género. Así terminé viendo muchísimas películas noir. Cuando surgió la oportunidad de hacer una historia de policías compañeros, nos volcamos de lleno a ese lenguaje.
Además, trabajamos con más de 700 cineastas que aman el cine, la iluminación, las historias detectivescas. Y Zootopia permite jugar con muchos géneros. Incluso la música se presta para eso. Michael Giacchino es un camaleón; puede hacer cualquier estilo que le pidas. The Third Man es una de mis películas noir favoritas, y su atmósfera, su ritmo, su intriga siempre van a estar presentes como ingredientes fuertes en estas historias.
Películas como Chinatown o L.A. Confidential muestran ciudades hermosas pero profundamente injustas. ¿Cuánto influyó esa idea en la historia oculta de Zootopia?
YVETT MERINO: Muchísimo. Zootopia refleja nuestro propio mundo, y esas películas fueron referencias tempranas. Nos interesaba cómo cuentan historias donde la ciudad tiene capas, problemas e historias que no siempre se quieren mostrar.
Esta película se mete de lleno en eso. Revela un secreto sobre Zootopia que nadie conocía y lo trae al frente, casi como reescribiendo su historia oficial. Nos gustaba esa idea de confrontar lo que la ciudad cree ser con lo que realmente es.
El idealismo de Judy choca con el escepticismo de Nick. ¿Ese contraste sigue siendo central?
BYRON HOWARD: Totalmente. Judy es una idealista genuina. Cree que, a pesar de todo, hay algo bueno en el mundo. Nick, en cambio, ha vivido lo suficiente como para desconfiar y no entregarse del todo.
La película arranca apenas una semana después de que empiezan a trabajar juntos, así que ese contraste está muy vivo: “tú estás acá, yo estoy allá”. ¿Podemos hacer esto funcionar? Esa tensión es muy rica narrativamente porque te permite separarlos y luego acercarlos mucho más al final.
La película confía mucho en el subtexto y no en explicar todo. ¿Cómo protegen esa contención dentro de Disney?
YVETT MERINO: Hablamos muchísimo de eso en las salas de guion. Todos somos muy cinéfilos y no disfrutamos las películas que te explican todo de manera literal.
Nuestro proceso es muy riguroso: mostramos la película, recibimos notas, la desarmamos y la volvemos a construir. Algo muy particular de Disney Animation es que todo el estudio puede opinar. No solo el equipo de la película, sino cualquiera. Y esa honestidad brutal nos ayuda a saber cuándo algo es demasiado obvio o cuándo funciona.
Como en muchas historias noir, el final evita una solución moral limpia. ¿Por qué era importante la ambigüedad?
BYRON HOWARD: Porque la vida no se resuelve con un moño perfecto. Nunca quisimos que estas películas cerraran de forma cómoda. Aceptar que el mundo es desordenado es parte de cómo convivimos con él.
Las diferencias entre los personajes, que parecen tan problemáticas, terminan siendo su fortaleza. Y esa idea de no subrayar el mensaje, de dejarlo orgánico, conectado a la emoción y a los personajes, es clave. Son películas globales hechas por un equipo global, con muchas miradas distintas, y eso las hace más ricas.
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