“Más alto”
“Tallër” combina tambores y platillos con los típicos sintetizadores furiosos de Yeat. Se sienta cómodamente en bolsillos con un espacio significativo entre ellos, lo que permite que la producción brille casi tanto como su voz. El problema es que el ritmo no es tan interesante. En última instancia, es sólo un pequeño juego de espera para ver si dice algo que active al oyente. Sin muchas líneas para destacar, “Tallër” se encuentra al final de esta lista.















