
Dentro de la chaqueta del trofeo de triples de la NBA 2026 de Jeff Hamilton
Algunas chaquetas parecen estar de moda. Otros se sienten como hitos. Jeff Hamilton Fin de semana del Juego de Estrellas de la NBA la creación es ambas cosas.
Hamilton no es sólo un diseñador. Es un historiador cultural, un narrador y un embajador del estilo del baloncesto desde hace mucho tiempo. Desde Michael Jordan hasta Kobe Bryant, pasando por Drake y Fat Joe, sus chaquetas siempre han sido más que prendas de vestir: son trofeos, momentos congelados en cuero e hilo.
Esta chaqueta 3-Point Contest se basa en el enfoque característico de Hamilton. El horizonte de Los Ángeles se extiende por la parte posterior, en honor al escenario del Juego de Estrellas, mientras que los guiños sutiles a “los 3” y el concepto de asistencia están bordados con minucioso detalle. Cada puntada está hecha a mano y presenta ligeras imperfecciones que hacen que el trabajo de Hamilton se sienta vivo. “Quiero que la gente comprenda el proceso completo… desde el punto A al punto B”, explica Hamilton. “Hay belleza en la imperfección… El contacto humano no puede ser reemplazado. Ese sentimiento, esa ligera diferencia en una puntada, eso es lo que lo hace real”.
La combinación de colores rinde homenaje a la marca State Farm, pero Hamilton la equilibra con su propia visión artística. En el interior, una placa de edición limitada explica la inspiración detrás de la chaqueta, así que ya sea que Lillard la use en el escenario, la enmarque en su sala de trofeos o simplemente la admire, la historia es clara: esto no es solo una chaqueta, es una celebración de la habilidad, el legado y la cultura.
Hamilton ve los paralelos entre el baloncesto y la música, dos fuerzas que han dado forma al estilo global.
“El baloncesto se convirtió en el motor de la cultura. Michael Jordan es el embajador número uno. El streetwear se volvió global gracias a la NBA. Allen Iverson impulsó el streetwear hasta tal punto que la liga tuvo que cambiar el código de vestimenta. La cultura es poder”.

Para Damian Lillard, ganar el concurso tres veces lo coloca entre leyendas como Larry Bird. Para Hamilton, la chaqueta representa décadas de devoción, autenticidad y arte destilados en un trofeo portátil.
El momento no podría ser más intencional. Hamilton no persigue tendencias: está creando momentos y esta pieza consolida su lugar en la historia del baloncesto y al mismo tiempo honra al campeón que se lo ganó.

Entonces, ¿dónde nos deja eso?
Para mí, la chaqueta Jeff Hamilton NBA 3-Point Contest es una Flex. No porque sea limitado, no porque sea único, sino porque es intencional, significativo e inequívocamente icónico. Cada detalle, desde el horizonte hasta la placa y las puntadas hechas a mano, cuenta una historia que vale la pena usar, enmarcar y recordar.
Ahora es tu decisión: ¿Flex, Trade o Fade?
Doblar: Te encanta y lo usarías.
Comercio: Lo comprarías para revenderlo o cambiarlo por otra cosa.
Desteñir: No es tu estilo en absoluto.









