Giulia Be va más allá de las palabras, interpreta sentimientos
El éxito de Giulia Be va enraizado en su historia. Pero también nace del impulso por expresar lo que siente, lo que dicta su corazón. La artista brasileña, originaria de Río de Janeiro, ha construido una carrera que, a través de la disciplina, el esfuerzo, así como su amor por la música y las historias, le ha valido dos nominaciones al Latin Grammy —por Mejor Interpretación Urbana y Mejor Nuevo Artista—, pero sobre todo y lo más importante, cuenta con el cariño de su audiencia.
En un inicio tenía planeado estudiar Derecho. La disyuntiva entre vivir de la música o elegir una carrera fue una decisión que tuvo que tomar con firmeza. Eligió el arte, no solo porque así lo quiso, sino porque, de una u otra forma, había una historia de fondo que la marcaba. “Muchos años atrás, a mi bisabuela le encantaba tocar tango argentino en el piano y tenía una tienda de sombreros”, me comenta. De igual forma, su abuela fue actriz, y explica que desde pequeña recuerda haberla visto interpretar a Úrsula en La Sirenita, así como participar en varias obras y producciones pequeñas.
Sin embargo, a diferencia de ella, las mujeres que la antecedieron no tuvieron la oportunidad de dedicarse de lleno a este mundo. “Son todas mujeres que tenían ambiciones de trabajar a través del arte, pero tuvieron que vivir otra realidad: ser madres, cuidar a sus hijos, era otra época. Hicieron sacrificios para que yo pudiera estar aquí hoy, realizando mis sueños”.
“Es un ciclo muy bonito de entender y que llevo con mucha responsabilidad”, comparte, valorando su historia y, sobre todo, aprovechando los cimientos que generaciones pasadas asentaron para que hoy construya su presente y defina su futuro.
Partiendo de estos antecedentes, podemos adentrarnos en la mente creativa de Giulia, quien posee un corazón sincero, expresivo y ante todo honesto. Ella comparte lo que siente y espera que sus emociones sean comprendidas al cantar en varios idiomas. Ella domina portugués, inglés y español. Con entusiasmo dijo: “Tengo estos tres idiomas dentro de mí”. el primero es su lengua materna, el segundo lo aprendió por su mamá, quien vivió muchos años en Houston y luego en Canadá, “Así que desde muy pequeña hablaba inglés conmigo”. El tercero, lo aprendió en Miami, donde estuvo viviendo por un año y lo conoció por influencia de sus amigas, quienes son hispanohablantes. “Fue el momento en el que empecé a descubrir a J Balvin, Bad Bunny, Sofía Reyes y muchos otros artistas que me encantan”.
La presencia de tres idiomas en su vida le hacen entender conceptos de una manera más amplia, distinta e incluso compleja. “Hay cosas de nuestra personalidad que salen en un idioma y otras que salen en otro”, y lo abordó a través de un ejemplo, cuando habla del concepto, “amor”, lo interpreta distinto en cada lengua. “Yo me enamoré de un gringo, entonces ahora ‘mi amor’ se dice más en inglés”, mientras que en español encuentra el “amor con mis amigas” y en portugués “el amor con mi familia”. Así es como el significado de esta idea es distinto, depende de cada vivencia y contexto que ha tenido la artista en estas lenguas. Para Giulia, una palabra muy especial es saudade, cuyo significado se asocia a un sentimiento profundo de nostalgia, melancolía y añoranza hacia algo o alguien, por ello comentó “No hay una palabra que tenga la misma connotación en otro idioma; es propio del portugués”. Así que, ya sea en sentido figurado o literal, transmitir esa emoción entre idiomas resulta complejo, porque los conceptos cambian. Por eso, ella se define como “una traductora de sentimientos y no solo de palabras”. Además, comprende que hay palabras en Latinoamérica que son únicas y tomando en cuenta la diversidad que nos enriquece, dijo: “Los latinos tenemos tantas expresiones que los americanos no entienden. Jugar con esa mezcla de idiomas e influencias es lo que más me gusta”.
Es así como ha visto la oportunidad de “traer alguna idea que funciona mucho en un idioma y trasladarlo a otro, es lo que me gusta”. Ello le permite contar historias que van más allá del portugués, ampliar la narrativa en su música y conectar con audiencias que no son exclusivamente de Brasil, sino hispanas y anglosajonas. Así que, ya sea en español, inglés, o su natal portugués, no busca adaptar los términos de manera literal, sino conectar con lo que sentiría el oyente en su propia lengua.
“El amor y el sentimiento de verdad no cambian. Aunque las palabras que use sean diferentes, las intenciones y mis valores siguen siendo los mismos en los tres idiomas”.
Una de las características que hacen de Giulia una artista destacada es su capacidad para contar historias, crearlas y compartirlas. “Es un ímpetu humano”, me explica. La música se convierte en una herramienta que no solo transmite ritmo o sonido, sino que interconecta historias ajenas que quizá no guardan relación directa con la suya, pero que se alinean. Es lo mismo que pasa con ‘bye, bye, bahía’, una canción con la que abre el segundo capítulo de GIULIA BE, su proyecto trilingüe y con el que está lanzando música en español.
‘bye, bye, bahía’ fue escrita en el 2021 en Miami y está estrechamente relacionada con una experiencia que tuvo en esa época. Encontrándose en una sesión con la compositora Cris Chill —quien ha colaborado con artistas destacados de la industria musical— en un proyecto que la cantautora trabajaba para que fuese “bailable”, “una canción de fiesta”. Sin embargo, la inspiración fue cortada al recibir el mensaje de una amiga, le mandaron una foto de su ex con otra chica en el mismo lugar que ya había estado con ella. La estaban engañando. De ahí proviene la primera frase de la canción “Ya mandaron en el grupo esa foto”. En ese momento Giulia dijo: “Necesitamos escribir una canción sobre esto porque estoy [se disculpa por la expresión] de la mierda”. Requería música para sobrellevar el hallazgo. Cris le menciona que ella pasó por lo mismo, compartiendo con ella el mismo dolor. Ambas habían sido “reemplazadas” por “chicas que tenían el mismo nombre” que ellas, incluso mismas “características”. Es así que se entendieron mutuamente. Al compartir la canción se dio cuenta que más gente pasaba por lo mismo, “es un dolor universal” comenta Giulia. Entre sentimientos intensos como el enojo, la tristeza y la decepción, consiguió crear la canción con el apoyo de la producción y redacción de Caleb Calloway. Sin embargo, ella decidió postergar su publicación, ya que no consideraba que fuese el momento correcto para compartirla al mundo, “estábamos en pandemia” menciona. Ahora que lo hace público, explica que es una sensación “muy loca ahora” ya que se encuentra “enamorada de otro” y una boda marcada por la “felicidad”.
Con el proyecto de Giulia Be la artista busca honrar esos sentimientos que alguna vez sintió. Es un proyecto donde ella está siendo “todas esas versiones de mi”, valorando momentos y experiencias vividas que el tiempo solo hace que nos alejemos. Pero no se olvidan.
Claramente todo cambia, y cuando se trata de música la emotividad es tan volátil como espontánea. Es por eso que cuando ella se mira en retrospectiva considera que tal vez la “Giulia que escribió la canción no tenía la fuerza para sacarla. Y la Giulia que tiene la fuerza para sacarla, ya no tiene la emoción que necesitaba para escribirla”. Tiene presente que hay ocasiones en que las circunstancias no favorecen ciertas decisiones. En este caso, el tiempo no favorecía publicar la canción y lo comprendía bastante bien. “Yo creo que Dios tiene su tiempo perfecto, que todo pasa cuando tiene que pasar”, mencionó.
Hoy en día su carrera es más madura y tiene una “base” de fans “mucho más fuerte” y sólida para “ser la persona que está sacando las canciones”.
Para Giulia, el “éxito” es tener control de tu tiempo. Sin embargo, eso puede ser complicado siendo una persona que viaja mucho entre ciudades, “vivo mitad en São Paulo”, “L.A.” y “Miami”. Aquí es donde la determinación, la ambición y la disciplina entran en juego, ya que ha entendido que las rutinas pueden ser contraproducentes si no se adapta al movimiento. “Planeo mi día y de repente se va la luz, y hay que cambiar los planes”, por ello acepta que en ocasiones no tendrá una “rutina exactamente igual” y eso es algo completamente normal en su carrera. “Aprendí a encantarme con eso”, dijo. Es así como la disciplina la mantiene firme, sigue adelante y da lo mejor de sí. El desgaste puede ser continuo, el esfuerzo poco valorado y hay circunstancias que no puede controlar, así ha comprendido que “Lo único que puedo controlar es dar la mejor canción posible y trabajar mucho para darme la mejor oportunidad”. Por eso ella se esfuerza para dar lo mejor a su audiencia, a sus fans y, sobre todo, a ella misma.
En la plática pudimos profundizar sobre cómo percibe la vida, su filosofía, sus influencias. Externó que hace unos años tuvo depresión, “fue un momento muy gris de mi vida, con muchas nubes en la cabeza”. No buscó ser medicada, al contrario, procuró que le ayudaran a sanar de una forma más natural. La meditación fue una “herramienta” que le ayudó, tuvo un proceso de introspección profunda, la cual le permitió conocerse aún mejor. En su experiencia, “la depresión fue un loop de pensamientos negativos”. Hoy en día acude a terapias y busca herramientas que le ayudan a tener armonía con su salud mental. Explica que uno de los principios que le “encanta” comprender es el primer principio del budismo, el cual refiere que la vida es sufrimiento, insatisfacción, incomodidad. “Cuando aceptas que la vida es sufrimiento, todo es un regalo” explicó, ya que el sufrimiento per se es entender que la vida está llena de experiencias, cambios que pueden producir este “malestar” y que inevitablemente nosotros, como seres humanos enfrentamos. Es así que el “proceso de sufrir y salir del sufrimiento es justamente la felicidad”.
Al escucharla hablar del tema se percibe una naturalidad que denota confianza en sí misma, emana energía positiva y su voz está cargada de poder, porque se conoce y ha vivido.
Menciona que hay una frase que le gusta de Alan Watts, aunque probablemente la cita no es exacta, ella lo rescató así: “Si yo pudiera elegir que todas las personas conocieran a Dios o a ellos mismos, elegiría que se conocieran a ellos mismos, porque si se conocen a ellos mismos, conocen a Dios”. Desde que comenzó a hacer Theta Healing, y ejercicios que le ayudan en su salud mental, comenzó a ver progreso, sin embargo, esto no significa que evada el dolor, “es bueno aceptar que el sufrimiento es parte de la vida y es bueno sufrir a veces”. Obviamente no va a autoflagelarse ni mucho menos, solo que acepta que “no siempre las cosas van a ser perfectas ni los sueños se van a manifestar en un segundo, no”.
“No siempre todo va a ser perfecto, ni los sueños se van a manifestar en segundos. Tenemos que hacer el trabajo para que el sueño esté listo para manifestarse en la vida”.
Respetar su identidad y lo que busca es un principio que la mantiene firme y delata el éxito de su carrera. Cuando lanzó el video de ‘Chega’ buscaba moldearse en una figura que no era ella. Utilizó una estética que no la representaba, siguiendo más el estereotipo de lo que era ser una “popstar”. “Me ponía uñas súper afiladas, una trenza de dos metros, ropa de látex súper pegada”. Se encontraba iniciando su carrera y normalmente cuando se comienza una nueva etapa se experimentan alternativas, y aunque lo intentó, “no me reconocía como artista”. Le habló a su disquera, les agradeció por la propuesta creativa, “pero esta no soy yo”, les dijo. Es así que el video lo bajaron y buscó encontrar su “vibra de verdad”. Después lanzó ‘menina solta’, una canción que despuntó con mucho éxito. Aquí ella pudo plasmar su verdadera “yo”. “Esa canción cambió mi vida”. Escucharla es disfrutar una melodía emotiva, juvenil y un rasgueo de guitarra cargado de vida. La canción no requiere de una producción compleja, es únicamente su voz y su guitarra. Este single es una pieza gozosa y un tema imperdible de su discografía.
Resultan interesantes los giros de la vida, y explica que mientras realizaba esta canción consideró “desistir” de la vida artística. Pero cuando presenta ‘menina solta’ ocurre lo contrario a ‘Chega’. “La escribí en 15 minutos, con el pelo natural, sin uñas hechas. Siendo yo”. Lanzar esta canción fue como un “regalo de Dios”, me comentó, ya que es como si le hubiera dicho “quédate tranquila”. “Si sigues tu verdad, vas a lograr lo que sueñas”.
Derivado de este track presentó ‘chiquita suelta’. Siendo esta una versión de ‘menina solta’ pero en español, fue prioridad encontrar el “sentimiento correcto”. No una simple traducción. ‘chiquita suelta’ es una historia de verano sobre un joven latino que pretende enamorar a una brasileña, pero la chica al final es un espíritu libre, no está enamorada de él, ni tiene su interés, es ahí cuando el coro dice: Tendrá que supera-a-a-ar. La canción dice: Ella llegó con el flow corriendo por las venas/ El chico enamorado y ella toda plena/ Él quería un amor y solo tuvo pena/ Tuvo pena
Giulia escribe sus canciones ya sean inspiradas en sus vivencias, sobre alguna historia que una amiga le haya contado, o incluso recurre a su imaginación para crearlas. “Si no fuera escritora, no sería cantante”, siendo este el pilar que la mantiene motivada a seguir haciendo música. “Lo que más me gusta de esta carrera es contar historias”. “Creo que es lo más humano posible”, me dice, comentando que esta es una práctica milenaria que “nuestros ancestros” hacen y “es una práctica que la especie humana recurre para sobrevivir”. “Era la única manera para guardar recuerdos”. “Es un ímpetu humano”, declara, y con justa razón, nos contamos historias y las expresamos en distintos formatos y la música es una de ellas. Las narrativas pueden ser subestimadas, sin embargo, a través de esta expresión ha creado vínculos con miles de personas que conectan con lo que hace, se ha ganado su amor porque de una u otra forma cuenta sus vidas y las hace visibles. “Eso me hizo percibir que a veces como humanos adoramos pensar que somos tan diferentes, pero a través de la música me di cuenta de que somos muy parecidos”. Mencionó que a pesar de que hay letras que son exclusivamente sobre ella, hay oyentes que la sienten más suya, y eso es lo que más disfruta de compartir ante el mundo, sus ideas.
“Lo bonito de la vida es vivirla compartida. Y contar historias es la mejor manera de hacerlo”.
Al concluir la entrevista, Giulia platica sobre sus proyectos como actriz de cine, participó en Más allá del universo, un drama romántico donde interpreta a Nina, una joven pianista con una carrera prometedora Siendo un filme con un tono emotivo e íntimo, ella explica que en la última escena le pidió al director que incorporara a su abuelita en la toma. Es así como ella está tocando el piano, y al final se realiza un close-up hacia su abuela, llorando de forma genuina por el valor que implica que su nieta esté cumpliendo estas metas. “Para mí fue un momento muy lindo y siempre estoy buscando esas conexiones” dijo. También realizó una canción para este proyecto: ‘DEPOIS DO UNIVERSO’. “Escribí desde el punto de vista de quien se queda” me comentó. Próximamente en marzo estrenará otra película. “Es una película sobre la amistad. Es triste, pero con final feliz, lo prometo” adelantó Giulia.











