Así consiguió el Dalai Lama su primera nominación al Grammy
En los Premios Grammy 2026, uno de los líderes espirituales más conocidos del mundo competirá contra Fab Morvan de Milli Vanilli, la jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos Ketanji Brown Jackson, el anfitrión de la ceremonia Trevor Noah y la actriz Kathy Garver. Todos fueron nominados en la categoría de Mejor Audiolibro, Narración y Grabación de Storytelling. Meditations: The Reflections Of His Holiness The Dalai Lama es la propuesta del principal referente del budismo tibetano, un álbum de colaboraciones innovadoras con influencias de la música clásica indostánica. Sobre la música se montan collages de sus comentarios sobre temas como la atención plena, la armonía y la salud, registrados a lo largo de los últimos años.
“Durante mi vida en la zona de Taktser, el invierno en esta montaña, cada año había más nieve y después, año con año, cada vez menos”, dice el Dalai Lama en la pista ‘Water’, citando el pueblo del este del Tíbet donde nació con el nombre de Lhamo Thondup. En esa canción habla de la necesidad de preservar el valioso recurso natural del agua. En otro punto, en ‘Peace’, dice: “Una mente compasiva es muy feliz. Por lo general la gente considera la compasión como un tema religioso. No, la compasión es para nuestra propia supervivencia”.
Esa pista también incluye voces de Rufus Wainwright, uno de varios músicos que aparecen en el proyecto. Otras canciones cuentan con Maggie Rogers y Andra Day. “Los invitados fueron elegidos con una intención muy clara”, dice el productor del álbum, Kabir Sehgal, ganador del Grammy y radicado en Atlanta. “Estábamos investigando estrellas pop que tuvieran algún tipo de cruce con la filosofía religiosa. Maggie Rogers había estudiado en Harvard Divinity School, un máster en Religión y Vida Pública. Le escribí por Instagram: ‘¿Te gustaría ser parte de esto?’. Respondió muy rápido y eso tomó vida propia”.
Sehgal dice que, aunque los hilos conductores musicales de este proyecto fueron en gran medida indios, buscaron incorporar influencias globales que reflejaran los mensajes universales de los 75 años de carrera del 14º Dalai Lama. “Su Santidad ha vivido una vida verdaderamente extraordinaria, casi un siglo completo a estas alturas”, dice el productor, quien está nominado junto con su socio de producción Doug Davis, en una conversación por Zoom. “Queríamos tomar su sabiduría, que gira en torno al amor, la compasión, la paz y la bondad. Es algo atemporal, pero hoy necesitamos escucharla más que nunca, y ponerla en música”.
Sehgal calcula que escuchó más de 100 horas de discursos y conversaciones para componer las 10 pistas del álbum, para el cual el músico de música clásica india Ayaan Ali Bangash tocó el sarod, un instrumento de cuerdas que se ejecuta con las uñas. Bangash es un intérprete de sarod de séptima generación, formado bajo su padre, el maestro Amjad Ali Khan, y junto a su hermano mayor, Amaan Ali Bangash. Amaan también aparece a lo largo del proyecto. Su familia ha tocado en repetidas ocasiones para el Dalai Lama durante los últimos 25 años. “Nos sentimos profundamente honrados por la calidez, el cariño y el amor que recibimos de la oficina de Su Santidad”, dice Bangash. “Estuvieron muy involucrados en cada paso, y el proyecto contó con las bendiciones de Su Santidad en cada etapa, incluido el momento del lanzamiento y todo lo que está ocurriendo alrededor del proyecto”.
Sehgal también tiene una larga historia familiar con el Dalai Lama. “Mi abuelo trabajaba en turismo y hospitalidad en el estado de Punyab, en India. Y cuando Su Santidad fue exiliado a India, mi abuelo lo recibía”, dice. “Luego, décadas después, Su Santidad venía a la Universidad de Emory. Así que, de niño, pude conocer a Su Santidad varias veces, porque mis papás lo recibían en Atlanta. Y la Universidad de Emory es la única universidad occidental con la que Su Santidad tiene una relación, donde es profesor visitante. Hay muchas historias en el ecosistema de Atlanta sobre cómo ha impactado sus vidas de forma positiva. De hecho, anoche estuve en un lugar y me dijeron: ‘Ayudé a conducir a su comitiva y Su Santidad me regaló una pashmina’”.
Aunque Sehgal y Bangash todavía no han vivido el álbum con el Dalai Lama en persona, esperan hacerlo. “Creo que eso ya está en marcha”, dice Sehgal. “Él tiene 90, así que hay cosas que tenemos que coordinar con su agenda y todo lo demás”. De la misma manera, Sehgal cree que es poco probable que Su Santidad asista a la ceremonia de premios en Los Ángeles el 1 de febrero.
“Por la gracia de Dios, está en la cima de sus capacidades, incluso hoy sigue dando sus discursos”, dice Bangash. “Aunque no viaja mucho, siento que es una bendición formar parte de su mensaje de unidad, tolerancia y compasión. Y como artistas, ¿qué más podemos hacer? Honestamente, son términos que pueden sonar muy cliché en muchos niveles, pero en un plano cósmico son cosas muy poderosas”.
Aunque Rolling Stone al principio se tomó con humor lo inusual de la nominación del Dalai Lama al Grammy y el variopinto grupo de competidores que tiene en la categoría, Meditation llega en un punto de inflexión serio. Se lanzó en agosto de 2025, menos de dos meses después de que Su Santidad cumpliera 90 años y confirmara, tras años de incertidumbre, que habrá otro Dalai Lama después de su muerte. El tema de su sucesión es polémico, como lo ha sido gran parte de su existencia. “La intención ha estado ahí desde hace un tiempo”, dice Bangash sobre el álbum, que se había estado gestando durante años. “Simplemente todo se acomodó alrededor de su cumpleaños 90”.
Han pasado casi 40 años desde que el Dalai Lama ganó el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para impulsar el entendimiento entre el Tíbet y China, que tomó el control de su tierra natal en 1951. Hoy, la Administración Central Tibetana afirma que hay 140,000 refugiados de su país, incluido el Dalai Lama, quien fue exiliado a India. Aunque China ha expresado su intención de desempeñar un papel en la determinación del próximo Dalai Lama, él dijo el verano pasado que un consejo de monjes bajo su oficina decidirá por sí solo.
Sehgal dice que los tibetanos de todo el mundo han recibido su álbum con entusiasmo. “Esa comunidad se ha sentido alentada por lo que ha pasado, porque él es un estadista veterano del mundo, un humanitario”, afirma. “Cada vez que obtienes una validación así para una comunidad que ha sido ignorada, es muy gratificante verlo”. En la pista ‘Harmony’ de Meditation, la condición de refugiado del Dalai Lama influye en su filosofía sobre las naciones: “‘Mi país, su país’, eso, con un sentimiento fuerte, está desfasado”, dice. “Somos lo mismo y tenemos que vivir juntos en este planeta”. Es un mensaje especialmente resonante en este momento, cuando la administración de Donald Trump ha secuestrado a un líder mundial, ha amenazado con anexar a un país vecino, ha prohibido la entrada a visitantes de al menos otros 75 países y ha generado histeria en torno a la ciudadanía y la inmigración.

Cuando la oficina del Dalai Lama se enteró de esta nominación al Grammy, quedó encantada. “Su primera reacción fue algo como: ‘Más gente se va a enterar de su mensaje’”, dice Sehgal, quien además tiene un álbum en solitario, Stars and Static, que sale esta primavera. “Probablemente hay personas, una generación más joven, que quizá no están familiarizadas con él. Así que, en cierto modo, creo que ya cumplió un propósito: que la gente descubra quién es y por qué es importante, y su trabajo de toda la vida como refugiado, teniendo que asumir lo que implica ser el ‘otro’ y defender tu cultura”.
El productor también señala un movimiento que va a contracorriente del caos en el mundo: un grupo de casi dos docenas de budistas vietnamitas que realiza una Caminata por la Paz de 2,300 millas, desde Texas hasta Washington D.C. “Es una forma distinta de budismo”, dice Sehgal. “Pero todo se unifica bajo esta idea de que la vida es sufrimiento, y que tienes que trabajar para superarlo y desprenderte del miedo, desprenderte del deseo. ¿Cómo se logra? Siendo amable con la gente. Entonces, con estos monjes caminando, ¿cómo no te va a sacar una sonrisa?”
De manera similar, añade: “Esperamos que, cuando la gente escuche el disco, se sumerja en este mundo de pura armonía y amor. Sí, es básico, pero también es hermoso”.












